Cómo cubrir pequeños gastos inesperados

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MADRID. Muchos problemas a los que se enfrentan familias o emprendedores tienen que ver con la necesidad de obtener dinero para afrontar gastos inesperados u obtener financiación base para poder empezar a poner los cimientos para llevar a cabo sus proyectos. En este ámbito es en el que operan los microcréditos que han revolucionado el mercado financiero dotándolo de mayor accesibilidad al dinero y democratizando su uso.

En el pasado reciente, ante una situación económica convulsa en la que se debía solicitar un préstamo, las normas marcaban un mínimo que, en muchos casos, era ya superior a la cantidad que se necesitaba. De esta forma, los solicitantes se convertían casi en clientes cautivos porque no podían acceder al dinero de otra forma. Hoy por hoy, gracias a este mecanismo financiero que permite pedir cantidades menores, se ha favorecido la accesibilidad al dinero y se ha dado respuesta a una necesidad insatisfecha de los solicitantes.

Por otro lado, además, a esto hay que añadirle la proliferación de internet como soporte que ha beneficiado, tanto a empresas – reduciendo sus costes fijos – como a usuarios, en términos de una gestión más eficiente al ahorrarse pasos administrativos, desplazamientos e interacciones y contactos burocráticos. Asimismo, internet permite llegar a muchas más personas, desde cualquier punto del mundo, con una amplia oferta, sólo hace falta estudiar cuál es la que más se adapta a la necesidad del que solicita el préstamo.

La mayoría de las entidades que ofrecen microcréditos online parten de una cantidad mínima de 50€ y, por ello, los requisitos que los usuarios han de cumplir son mucho menos estrictos que los créditos tradicionales, sin necesidad de tener una nómina fija o aval – lo que en el pasado frenaba a la hora de ser concedido o, incluso, poder solicitarlo.

Otra ventaja de este tipo de modalidad de financiación es la ausencia de fraccionamiento en los pagos, debido a la naturaleza de las cantidades, por lo que el usuario ahorra los intereses de las mensualidades sin tener cuotas de pago, lo que representa la ventaja principal respecto a los créditos tradicionales que encarecían el producto debido a los altos intereses que tenía que asumir el usuario en la devolución del préstamo.

Internet, por su parte, se encarga de automatizar procesos y agilizar los trámites para que los usuarios puedan disponer de la cantidad solicitada casi al instante, en tiempo real, lo que hace que se ajuste a la urgencia de los imprevistos, tras cumplimentar correctamente el formulario, seleccionar la cantidad, los plazos a devolver y confirmar los datos.

Averías en el coche o equipos tecnológicos, multas, o gastos estacionales como la Navidad o la vuelta al cole, son algunas de las causas por las que muchas familias solicitan un microcrédito. Además, la crisis económica también ha jugado su parte, encareciendo multitud de hogares por las pérdidas de empleo. Al menos, ha influido positivamente con lo que respecta al aumento de este tipo de mecanismo financiero, que ya no cubre sólo a unos pocos, sino que es inclusivo, para todos.