Aparecen en bolsas de basura la mitad de las joyas robadas de la Hermandad de la Soledad de Parla

Parla

Imagen de Facebook de la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad de Parla


PARLA. Este jueves han aparecido a primera hora de la mañana dos bolsas de basura que contenían más de la mitad de las joyas robadas el pasado 4 de enero a la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad de Parla, patrona del municipio y a la que habían sustraído piezas por valor de 125.000 euros, algunas de ellas con trescientos años de antigüedad.

Entre las piezas devueltas, que han aparecido en la puerta de la sede de la Hermandad, se encuentran las coronas de la imagen, una de ellas valorada en 50.000 euros y realizada con motivo de la coronación canónica de la virgen en 2011, además de un rosario hecho a mano con cuentas de azabache donado a la Hermandad hace tres siglos.

El presidente de la entidad, Edelmiro García, ha explicado que todos los hermanos han estallado en alegría tras conocer la noticia, al tiempo que la Policía Nacional está analizando todas las piezas, “el 70 por ciento de lo robado”, algunas de las cuales han sido devueltas con imperfecciones o incrustaciones extraídas.

Aparecidas en la puerta de la sede

García ha relatado que este jueves a las 8:00 horas dos jóvenes que residen frente a la sede de la Hermandad han encontrado las bolsas, y al cogerlas para tirarlas por considerar que se trataba de basura, se han dado cuenta de que contenía las coronas de la virgen de la Soledad, por lo que han llamado al presidente que, a su vez, ha alertado a la Policía Nacional.

Desde la entidad han agradecido a los agentes y a los medios de comunicación el trabajo realizado, ya que en su opinión la presión mediática y las investigaciones policiales han provocado que los ladrones no pudieran vender con facilidad las joyas, ya que “desde el primer momento repartieron imágenes y descripciones de las piezas entre los joyeros de España y la Interpol”.

“Quiero creer que les ha dado miedo y no han podido darle salida”, ha indicado García, que añade que no encuentran “explicación, porque si los ladrones no tuvieran afinidad a la virgen o a la hermandad las habrían arrojado en cualquier sitio y no se habrían arriesgado a devolverlas”. EP.