El pedo en los tiempos del cólera

nacho diaz

Nacho Díaz.

Aunque resulte pueril y bastante soez decirlo lo mejor que me pasó ayer en la manifestación contra Trump, ante el 10 de Downing Street, fue el descubrir que su apellido, en realidad, significaba pedo.

Al parecer en slang británico trump es una palabra que se les enseña a los niños pequeños para que, educadamente, no utilicen la más desagradable fart cuando quieren avisar a sus padres de una inminente ventosidad.

Cientos de personas, entre las miles que acudieron, mostraron con sus pancartas su rechazo al magnate e icono de la flatulencia mencionando su naturaleza fétida. Tales mofas parecen de recibo sobre todo si tiene en cuenta que el Rey del Flato se jacta de tener una “Torre Pedo” desde donde cree dominar el humo expulsando sus gases letales.

pedo trump

Pedo

Esto, por ponerlo de otra forma, y siguiendo una lógica escatológica demostraría que sus absurdas órdenes ejecutivas en realidad estarían pensadas con el mismo culo que tantas señas de identidad parecen atribuirle desde su línea de “Pedo Corbatas” hasta el “Pedo Tweet”, pasando por todos sus libros de reflexiones sobre el “Pedo Éxito” o, también, incluso cuestiona “el éxito del pedo” ya que, como es sabido, el olor precede a las heces.

Son precisamente estas heces, que el “Pedo Presidente” está comenzando a verter al mundo con sus diarreicas políticas, las que fuerzan a cientos de miles personas en todas partes del planeta a unirse como antídotos astringentes.

Por desgracia la dieta blanda a los que muchos queremos someterlo no consigue parar la inyección de constantes laxativos a los que miembros de su equipo como Steve Bannon o, admiradores como Milo Yiannopoulos, tal vez movidos por su existencia eproctofílica, le someten día si día no arriesgándose a que el pobre hombre acabe por no dar más de sí y muera de un ataque de cólera.

Esta idea no debe de ser del todo descartada ya que pese haber nacido bajo el “Signo del Pedo” y erigir todo tipo de monumentos en su honor para recalcar su ego el mandatario no tiene mucho sentido del humor.

La semana pasada algunas fuentes periodísticas norteamericanas se hacían eco de que el Señor Pedo era una bomba de relojería a punto de estallar detonado por las burlas de la opinión pública.

Pequeños manifestantes diciendo “Odio a Donald Pedo"

Pequeños manifestantes diciendo “Odio a Donald Pedo”

Para su bienestar conviene decir que, por cosas del idioma, los americanos casi no “trumpean” aunque sí “fartean” como todo el mundo. Este hecho, sin duda, mantendrá en secreto el hedor de su raza impidiéndole convertirse en un serio motivo de escarnio entre sus compatriotas dada su innegable personalidad de cagón.

Sobre esto, mostrando mi total respeto por el animal y sintiéndome un poco mal por ponerlo como ejemplo, se me ocurre decir también que el régimen de despropósitos de su programa electoral hace posible que su verborrea flatulenta personifique aquello de que “Según come el mulo así caga el culo”, inundando de boñigas infectadas el panorama mediático.

Lejos de parecer descabellada mi opinión podría justificar los fundamentos intelectuales basados en la coprofagia que los grupos supremacistas devotos a la “Doctrina Pedo” parecen seguir desde las cloacas de la humanidad.

Nadie, al fin y al cabo, puede dudar a estas alturas que la filosofía de Alt Right, la del KKK o los principios que niegan apoyo a los refugiados o promueven la islamofobia están basados en los detritos que alimentan a los comemierda atraídos por, lo que ellos consideran el buen olor del éxito , de la “Colonia del Imperio Pedo” especialmente diseñada por el Emperador Maloliente.

Teniendo todas estas cosas en cuenta y pensando en muchas más desgracias que quedan por venir lo que más triste me hace sentir es que cada vez que caiga victima de la aerofagia acabaré también, sin poder evitarlo, siendo complica de la popularidad del “Dictador Pedo”.

loading...