Las lesiones evitables de los runners

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MADRID. Cualquiera que haya salido a la calle en los cinco últimos años es consciente del auge de del atletismo. A los viejos anglicismos se ha añadido uno que hace especial furor en grupos de 25 a 60 años: el running. Independientemente de las causas que han propagado esta moda entre los runners, están fuera de discusión los beneficios de salir a correr.

No obstante, algo en lo que hasta hace poco no se hacía el suficiente hincapié eran los riesgos para los runners de desarrollar esta práctica sin los debidos conocimientos. Y es que la carrera es una disciplina muy agradecida que en poco tiempo da resultados, especialmente en corredores principiantes que rápidamente baten sus marcas y pueden ir marcándose nuevos retos. Pero esta facilidad no está exenta de perjuicios. El entrenamiento desmedido, el uso de un calzado inadecuado o pasar por alto los estiramientos pueden desembocar en molestias que se agravarán si no se aborda el problema de raíz.

Según la Sociedad Española de Medicina del Deporte, el 90% de los corredores no toman las medidas adecuadas para salir a correr, de ahí la gran proliferación de lesiones de todo tipo que están apareciendo en corredores aficionados. Un dato revelador en este aspecto es que los deportistas aficionados presentan aproximadamente la misma incidencia de lesiones que los profesionales.

Las lesiones son de todo tipo y merece la pena conocerlas para evitarlas a tiempo. Entre las más típicas podemos encontrar la fascitis plantar, la tendinitis de Aquiles, el síndrome de la cintilla iliotibial y la periostitis tibial, entre otras.

Otro tipo de problemas más graves, y afortunadamente menos frecuentes, tienen que ver con muerte súbita e infartos, más relacionadas con el acervo genético y condiciones físicas que no se manifestarían en reposo. Estas últimas se tratan de controlar en deportistas profesionales, y desde hace años son obligatorias pruebas para detectar anomalías que impidan hacer deporte de forma segura. En el caso de los deportistas aficionados es muy recomendable hacer una prueba de esfuerzo que se puede llevar a cabo en una clínica especializada.

En cuanto a las primeras, hay que señalar que en muchos casos están relacionadas con negligencias a la hora de entrenar, de estirar correctamente o con aspectos anatómicos de cada persona. Por eso es aconsejable que quien desee hacer deporte se haga de unas zapatillas adecuadas para dicho deporte y que sea calzado en buen estado. El calzado se gasta de forma desigual acentuando las presiones inadecuadas en rodilla, pie y espalda. Debemos ser conscientes del impacto de la pisada en todo el cuerpo, y de que correr exige al cuerpo repetir un esfuerzo miles de veces sobre un grupo de músculos.

Por esto es importante, especialmente para corredores, utilizar plantillas deportivas. Las plantillas personalizadas permiten corregir una pisada incorrecta, equilibrando los puntos de presión para evitar que una zona del cuerpo tenga que sufrir este desequilibrio. Existen muchos centros podológicos en los que por un precio muy bajo (si lo comparamos, por ejemplo, con el precio de unas zapatillas), pueden llevar a cabo un estudio de la pisada. A partir de los resultados de dichos estudios biomecánicos se fabrican unas plantillas personalizadas que contrarrestan las desviaciones de la pisada y permiten evitar lesiones.

Como se ve, resulta muy sencillo llevar a cabo una vida deportiva para os runners sin riesgos tomando medidas muy sencillas. Estirar correctamente y tomarse tiempo para que los músculos entren en calor es algo que no se debe pasar por alto. Igualmente, es fundamental utilizar el calzado de calidad, y hacerse las pruebas pertinentes para no asumir riesgos absurdos.

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