Antonio Banderas y Miguel Hernández

Jose Leon B2

José León de la Granja.

No; no se trata de la nueva película de Antonio Banderas sobre la vida del poeta universal, sino que ambos son víctimas colaterales de la “nueva política” (sic) practicada por quienes dicen representar la “regeneración democrática” (más sic).

Hablo, como no, de Podemos y de Izquierda Unida

Resulta que Antonio Banderas pensaba crear en Málaga un centro cultural con hasta seis plantas y más de nueve mil metros cuadrados. Los antiguos cines Astoria-Victoria de la Plaza de la Merced están en ruinas y la idea era, sin duda, buena no solo por el atractivo de su contenido sino también por la generación de empleo y turismo artístico para la Ciudad. Se había diseñado espacio para exposiciones, una sala de teatro, usos gastronómicos y cine al aire libre. No tenía mala pinta. Y se abrió un concurso y Antonio Banderas ganó el concurso.

¿Entonces?

Resulta que IU aboga por la demolición de los antiguos cines y pone encima de la mesa sus prioridades, que no tienen por qué encajar ni con las prioridades de la mayoría de los vecinos ni con las de la Ciudad. Y de repente, como dice el propio Banderas, “coros de voces comenzaron a alzarse contra su proyecto”, pero no de una forma educada y razonable sino de la manera más maleducada y poco elegante. La portavoz de “Málaga Ahora”, franquicia de Podemos en la Ciudad, hablaba de “cómo medir el grado de banderismo del Alcalde” y se queda más ancha que larga… El proyecto ha sido calificado de “mamotreto” o de “Monopoly” y las Redes Sociales, cómo no, con los cobardes que las usan para zaherir de manera anónima, han terminado con la paciencia de Antonio Banderas. Una cosa es que se cumpla la Ley, lo que es siempre innegociable, y otra muy diferente es usar el sarcasmo, la socarronería y el insulto fácil para atacar todo aquello con lo que no se está de acuerdo. Que si es un delincuente, que si quiere hacer en Málaga lo que le dé la gana, que si sólo ha venido a especular, que es un jeta, etc. Y me ahorro los insultos y demás descalificativos.

Y Banderas, harto de las infamias, se marca una “verónica” y abandona su idea. Málaga pierde. Basta ya de humillaciones gratuitas y hagamos política en beneficio de todos, lo que a veces supone aceptar lo que no se quiere pero conviene a la mayoría.

Hablando de toreo, miembros de Unidos Podemos se han quejado por asociar la imagen de Miguel Hernández con los toros, ¡cuánta incultura!

Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle con un fruto.