¡Viva México! Y ¡Viva Julio!

nacho diaz

Nacho Díaz.

Desde que, con apenas trece años, descubrí en alguna parte de los créditos del LP de Julio Iglesias 1100 Bel Air Place la dirección de su club de fans siempre he sido su más profundo admirador sin complejos. Por desgracia, y pese a que mandé la carta para hacerme socio nunca me respondieron. Esto no me impidió verlo en infinidad de conciertos y saborear sin empacharme cada una de sus cientos de canciones hasta sabérmelas de memoria.

Uno de los días más felices de toda mi vida fue cuando una de mis mejores amigas me invitó al Royal Albert Hall a ver a mi ídolo en directo. La experiencia de ver a Julio fuera de España, rodeado de sus fans internacionales, causó en mí una grandísima impresión.

El auditorio estaba lleno de todas esas “mujeres Julio”, de diversas edades, que bien pudieran haber salido de cualquiera de sus innumerables videos musicales como por arte de magia, vestidas especialmente para la ocasión.

Escribir sobre las “mujeres Julio” desde mi punto de vista es un poco delicado ya que de algún modo subordina sus identidades a la del divo. Sin embargo, bien creo que puedo usar ese calificativo para elogiarlas pues mi amiga, a la izquierda de la izquierda, ferviente nacionalista vasca cortada a machete, y performer de cierto reconocido prestigio en distintos continentes, sin identificarse en absoluto con ellas no cesaba de darme la razón cada vez que elogiaba el estilazo, la caballerosidad y el talento de Julio en el escenario, añadiendo que este era todo un señor mientras tarareábamos, cantábamos y bailábamos.

Por este motivo pienso que la figura del autor de Quijote no merece ninguna crítica y si alguien piensa en achacarle su amistad con Aznar bastaría con recordarle que el más grande de los grandes, La Voz Frank Sinatra, cantó para el delincuente de Nixon en la Casa Blanca.

Si hoy me da por hablar de Julio es porque el lanzamiento de su disco México y Amigos ha sido, con mucho, la mejor noticia de este último mes.

Su dueto con Juan Luis Guerra cantando Júrame ha conseguido hacerme olvidar lo que parecía imposible ya que hasta la fecha la versión en directo de esa canción que culminaba con Pensami, grabada en los 80, fue siempre mi canción favorita y una de sus mejores actuaciones en mi modesta opinión.

Pensami Directo Venecia

A pesar de que sobre su nuevo disco tengo impresiones variadas, pues ya en mis tiempos de colegio cantaba con mis amigos algunas de estas canciones recopiladas en 24 Éxitos Latinos, yo diría que pocas cosas hay más sexis, provocadoras, sensuales, juguetonas, y encomiables como es cantarle a Thalía eso de ¿Quien será la que me quiere a mi? Consiguiendo que la estrella mexicana responda sugiriendo que podría ser ella misma.

Sobre Fallaste Corazón por no haber sido nunca un fan de Plácido Domingo prefiero no decir nada salvo que yo no noto ni el mismo encanto, ni la misma chispa que tanto me hizo vibrar con Soñadores de España, pero claro que eso se puede deber a que esta estaba compuesta por el grandísimo Manuel Alejandro y la otra no.

El resto están bien, y poder escuchar a Sabina y a Julio, al truhan y al señor, aunque no sea muy original al decirlo, es una mezcla de romanticismos que une dos mundos destinados a encontrarse como sucedió cuando Julio versionó Corazón Partio o como cuando Andy Williams grabó Moonriver, haciéndola mejor que la original.

Para terminar la única duda que, por desgracia, tengo es no saber que pensar sobre Juan Charrasqueado por no estar mi abuela Amelia viva con quien solía escucharla en la voz de Jorge Negrete. Supongo que le gustaría y por hacerme pensar en ella, aun admitiendo que ni Julio ni Calamaro están de verdad a la altura del ídolo de la madre de mi padre, la evocación de su memoria me ha traído buenos recuerdos, uniendo como dice Julio generaciones a través de su música a pesar de que ambos resulten un poco flojitos.

Júrame con Juan Luis Guerra 

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