La Fiscalía remite al Juzgado la denuncia por la mala gestión de la crisis del ébola

Rafael Pérez-Santamarina.

Rafael Pérez-Santamarina.


Rafael Pérez-Santamarina.

Rafael Pérez-Santamarina.

COMUNIDAD DE MADRID. La Fiscalía Provincial de Madrid ha acordado remitir al Juzgado de Instrucción número 21 de Madrid la denuncia presentada por CSI-F por la gestión de la crisis del ébola, para que se investiguen  las presuntas responsabilidades laborales y penales en las que han podido incurrir tanto el director gerente del Hospital La Paz-Carlos III y el director gerente del SUMMA 112 de Madrid. La Fiscalía ha remitido esta denuncia para que los hechos que se describen se unan a las diligencias previas que ya instruye.

De esta forma, el fiscal da carta de naturaleza a la denuncia de este sindicato para que el juzgado investigue si se aplicaron erróneamente los protocolos; si no se proporcionó formación suficiente a los profesionales o si los equipos utilizados no fueron los adecuados. Desde CSI-F explican que en los próximos días remitirán un escrito al Juzgado para personarse como acusación en estas diligencias previas.

A finales del pasado mes de octubre, CSI-F presentó cuatro denuncias: dos contra el director gerente La Paz-Carlos III, Rafael Pérez Santamarina, ante la Fiscalía y la Inspección de Trabajo, y otras dos contra su homólogo del SUMMA 112 ante los mismos órganos.

El sindicato entiende que ambos podrían haber incurrido en sendos delitos contra la salud de los trabajadores, tipificados en el artículo 316 del Código Penal, además de otros incumplimientos de la normativa sobre prevención de riesgos laborales y biológicos, y de los protocolos sanitarios. Todas estas denuncias iban acompañadas de abundante documentación y de testimonios de trabajadores que ahora obran en poder del juzgado.

CSI-F aportó un nuevo dato que evidencia las irresponsabilidades cometidas en los primeros momentos de la crisis: el Centro Coordinador de Urgencias decidió no comunicar a Salud Pública los signos evidentes de la enfermedad de la auxiliar de enfermería, pese al testimonio del médico que la atendió en su domicilio, que alertó de que presentaba signos de haber sido infectada, y el riesgo evidente al que se expuso posteriormente a los profesionales sanitarios.