El calvario de Navalcarnero: el convenio con la diócesis de Getafe, a las puertas de los tribunales

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Baltasar Santos, durante el Domingo de Ramos.

NAVALCARNERO. El convenio firmado entre el Ayuntamiento de Navalcarnero, bajo la alcaldía de Baltasar Santos (PP), y la Diócesis de Getafe podría terminar en los tribunales tras la negativa de los técnicos municipales de inscribir a nombre de la Iglesia la nueva casa parroquial para «evitar posibles delitos de prevaricación o malversación de caudales públicos», aseguran fuentes municipales. Unos términos que han despertado el malestar diocesano, cuyos representantes no han sido recibidos por regidor.

El problema se remonta a febrero de 2005, cuando la Diócesis de Getafe y el Ayuntamiento de Navalcarnero firman un convenio, no exento de polémica, cuyo destino parece irremediablemente condenado a terminar en los tribunales.

El citado convenio consistía en que la Diócesis de Getafe autorizaba al Ayuntamiento a demoler las edificaciones adosadas a la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción (casa parroquial, nave adosada, antiguo cementerio, colegio, guardería y patio), al objeto de construir una plaza y calle de uso público. Como contraprestación el consistorio se comprometía a reconstruir la Iglesia de San José, rehabilitar las Ermitas del término municipal, ceder dos solares de 1.500 m2 para uso religioso en los nuevos desarrollos (sectores I-7 y I-10), rehabilitar la Capilla de la Veracruz, construir la nueva casa parroquial en la calle Constitución nº 73, y realizar las obras de adecuación de salones parroquiales de la calle Buenavista nº 14.

El convenio es un auténtico despropósito. No existe una relación valorada de lo que aportan las partes. Tan solo existe una estimación inicial de lo que aportaría el Ayuntamiento, cifrada en 3,6 millones de euros. «Estaba absolutamente desequilibrado, pues el Ayuntamiento aportaba mucho más de lo que recibía, y era un error desde el principio”, explican fuentes municipales.

Lo cierto es que -según documentación a la que ha tenido acceso politicalocal.es- el Ayuntamiento hasta la fecha ha gastado más de 8,5 millones de euros en virtud de este convenio, utilizando de forma ilegal modificados que incrementaban los importes iniciales de las obras, aún cuando “la inexistencia de control económico-financiero y presupuestario por la Intervención Municipal lleva a una desconfianza de toda la gestión realizada, y los registros contables no se consideren fiables” según señala un reciente informe de la Intervención General de la Administración del estado (IGAE), que analiza, entre otros proyectos, el citado convenio.

Entre muchas otras ilegalidades y fraudes de ley que pudieran dar lugar a responsabilidad contable puestas de manifiesto por la auditora del Estado, cabe reseñar que el Alcalde ha venido utilizando este convenio para “invertir” dinero en conceptos no incluidos en el mismo, tales como los frescos de Pirrongelli realizados en ermitas, o diversos suministros dedicados al culto religioso, entre los que destaca el Paso de Semana Santa “La Santa Cena”, adjudicado en marzo de 2007 a Ramón Chaparro por 310.723,26 € más IVA. Paso que fue terminado de pagar en el año 2014 por el Ayuntamiento, con informes desfavorables del interventor, y sin que hasta la fecha ningún vecino de la localidad tenga conocimiento visual del referido Paso.

Pero la verdadera polémica se centra en la estipulación Cuarta del convenio, por la que el Ayuntamiento debiera inscribir la nueva Casa Parroquial construida en la calle Constitución nº 73 a favor de la Diócesis de Getafe en pleno dominio. Según fuentes municipales, Baltasar Santos no recibe al Obispado -canceló un encuentro que estaba previsto el pasado 15 de enero-, y los técnicos municipales son reacios a firmar una inscripción a nombre de terceros que pudiera conllevar prevaricación y malversación de caudales públicos. El párroco y curas de Navalcarnero se han quedado sin casa, puesto que la que tenían fue demolida en virtud del convenio, y la nueva es propiedad del Ayuntamiento.

Mientras esto se fraguaba, alcalde ha venido apoyándose en la Iglesia, organizando y haciendo acto de presencia en diferentes actos religiosos de la localidad para captar votos de cofradías, fieles y vecinos de la localidad. De hecho, esta misma Semana Santa, Baltasar Santos protagonizaba de nuevo los pasos junto al párroco y los curas de Navalcarnero, aunque este año los doce apóstoles del equipo de Gobierno que siempre acudían a la celebración se quedaron en media docena.

El párroco y los curas en Navalcarnero –al menos desde el año 2005-, lejos de actuar como indica el Evangelio -al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios (San Mateo 22:21)-, han venido consintiendo esta situación.

Mientras el regidor se da baños de multitud en las procesiones de Semana Santa al amparo de la Iglesia, mañana podrían sentarse frente a frente en los tribunales. Porque «quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra» (Juan 8. 1-11).