Nueva polémica en Metro por una campaña de publicidad con tintes ‘sexistas’

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metro_publicidad_sexistaCOMUNIDAD DE MADRID. La nueva campaña de publicidad de Metro Madrid que muestra un dibujo de una mujer maquillándose junto a un hombre leyendo un periódico no ha pasado desapercibida. Desde los sindicatos exigen su inmediata retirada, por considerarla «sexista» al utilizar estereotipos propios de siglos pasados.

Desde CCOO han dado la voz de alarma. Su Federación de Servicios a la Ciudadanía y la Sección Sindical en Metro de Madrid consideran que la aparición de esta valla publicitaria en las estaciones y andenes de Metro de Madrid  sugieren una imagen de mujer que nada tiene que ver con la mujer del siglo XXI.

«En una ciudad como Madrid, en la que miles de personas utilizan el Metro a diario y en la que la publicidad adquiere una relevancia importante en cuanto a cobertura e influencia sobre ellas, es inadmisible que una empresa pública -con un presupuesto de casi 1.100 millones de euros para 2015 incumpla de esta manera la legislación vigente y menosprecie a la mitad de la ciudadanía, usuaria de un servicio público que se sufraga con sus impuestos, y también lo es que no se asegure de que las empresas con las que contrata lo hagan», explican en un comunicado.

La empresa adjudicataria de la publicidad de Metro Madrid SA lo es desde 2013 por un periodo de ocho años y por un importe de más de 5 millones de euros anuales. Y precisamente, se trata de una compañía asociada a la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial (AUTOCONTROL), que se dota de un Código de Conducta Publicitaria, que, para el sindicato se está incumpliendo en esta campaña.

El Código de Conducta Publicitaria –una de las piezas esenciales sobre las que se asienta el sistema de autodisciplina o autorregulación, y en el que se recogen las normas de carácter ético o deontológico que se comprometen a respetar las empresas adheridas- recoge una regulación expresa de la publicidad sexista, y entre sus Normas deontológicas establece que «la publicidad no sugerirá circunstancias de discriminación ya sea por razón de raza, nacionalidad, religión, sexo u orientación sexual, ni atentará contra la dignidad de la persona. En particular, se evitarán aquellos anuncios que puedan resultar vejatorios o discriminatorios para la mujer».

Pero CCOO va mas allá. Entienden que la campaña vulnera La Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, que establece que la publicidad que comporte una conducta discriminatoria «se considerará publicidad ilícita»