Navalcarnero necesitará más de 100 años para pagar la deuda heredada, según su nuevo alcalde

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NAVALCARNERO. El alcalde de Navalcarnero, José Luis Adell (PSOE) considera que el municipio tardará más de 100 años en saldar su deuda, que actualmente asciende a 191 millones de euros. El total a amortizar ascendería a 770 millones de euros (7,7 millones al año), una cifra que coloca en la encrucijada a un Ayuntamiento que cuenta con un presupuesto de poco más de 14 millones de euros anuales.

Adell hacía estas declaraciones en el transcurso de una entrevista en Las Mañanas (Cuatr0), a raíz de un reportaje sobre el gasto en granito del Gobierno anterior. «Sabíamos como era la situación desde hace tiempo y la hemos estado denunciando al Ministerio de Hacienda y Administraciones públicas todos los meses», denuncia el regidor. «Les pedíamos que cumpliesen con la Ley de Estabilidad Presupuestaria, pago a proveedores. Y no lo hicieron».

Asegura que durante los últimos tres años -en la oposición- denunciaron la situación ante las «administraciones responsables» para que se tomaran medidas y «se ha dado la callada por respuesta». «Es una quiebra connivente y conocida, tanto por la Comunidad de Madrid como por el Ministerio de Administraciones públicas, señala Adell, alcalde desde el pasado 13 de junio.

La situación es descrita por el nuevo equipo de Gobierno (PSOE, Cambiemos y PDAP) como catastrófica. La razón: unos ingresos de 14 millones de euros para hacer frente a unos gastos y obligaciones contraídas de más de 25 millones. Las cuentas no encajan por más vueltas que le den.

Desde el primer día se han fijado un objetivo: elaborar un plan de ajuste que vuelva a colocar el municipio en el mapa de la viabilidad económica. Y es una carrera contra reloj en la que cada segundo cuenta. «A las escuelas infantiles no se les está pagando, a las residencias de ancianos, tampoco, no se paga prácticamente a nadie. Es una situación caótica», explica Juan Luis Juárez, concejal de Servicios Municipales.  Luz, agua, recogida de basuras, nóminas… el peligro a un colapso de servicios está en el aire.