Botella hace un ‘guiño’ a Arturo en plenas elecciones de CEIM

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MADRID.  En plena batalla electoral de CEIM,  la alcaldesa de Madrid Ana Botella hace un ‘guiño’ al actual presidente de la patronal, Arturo Fernández, que busca revalidar su cargo el próximo 24 de marzo. Un proceso en el que por primera vez en la historia de la organización se presentan dos candidatos.

Este empujoncito llega en forma de Ordenanza Municipal y responde «a las peticiones de los empresarios madrileños agrupados en torno a CEIM», reconoce el Ayuntamiento. Con la nueva normativa, el equipo de Ana Botella pretende incentivar el comercio en la capital, principalmente en sector de la hostelería y la alimentación, donde el actual presidente de la patronal, Arturo Fernández -Grupo Arturo Cantoblanco- se mueve como pez en el agua.

Grosso modo, el Ayuntamiento ofrece una barra libre de licencias para que los restauradores puedan instalar puestos de comida en la calle y  así «equiparar Madrid a otras grandes capitales del mundo». La normativa contempla desde puestos de bocadillos hasta instalaciones ambulantes para vender productos envasado al lado de los estadios, pasando por el uso de espacios públicos para que los comerciantes puedan promocionar y vender alimentos.  Para ello, el equipo de Botella ha tenido que «derogar normas obsoletas» y «eliminar trabas administrativas», explican desde el consistorio.

Ante tal medida, Arturo ha mostrado su mejor sonrisa. Primero porque «competir contra los vendedores ambulantes que practican competencia desleal» es uno de los caballos de batalla de la CEIM. Segundo, porque las concesiones de Ana Botella llegan para él en el momento más oportuno, a solo unas semanas de las elecciones de la patronal.

«Las concesiones de Ana Botella llegan

cuando Arturo más las necesita»

«Con la nueva Ordenanza, la alcaldesa le está haciendo un guiño a Arturo en pleno proceso electoral de CEIM», califican esta medida fuentes empresariales, que incluso llegan a catalogarla de «apoyo encubierto» al actual presidente. 

Y es que Arturo teme por primera vez que le destronen. Perder CEIM sería la puntilla de su trayectoria. Sus empresas no pasan por el mejor momento -ha puesto en venta el 51% del capital de sus restaurantes-; CEIM se ha visto salpicada por el llamado caso Aneri- y su ex jefe de campaña Alfonso Tezanos ha dimitido por el escándalo de los cursos fraudulentos. Por eso estos días, la actividad del restaurador es frenética. Su segunda en la patronal, la esposa de Ignacio González, Lourdes Cavero, no duda en pedir el voto para su «jefe», como ya informó politicalocal.es.

Frente a los nervios de Arturo Fernández, se encuentra la serenidad del otro candidato, Hilario Alfaro. Está optimista. Aun así,  «su cada vez más posible victoria pasa por que el proceso electoral sea limpio», explica un empresario de su confianza. Alfaro reclama que los 1.225 representantes de la Asamblea de CEIM «acudan a votar personalmente el próximo día 24«. Está temeroso de los llamados «votos delegados», es decir aquellas papeletas de los miembros de la Asamblea que no estarán presentes en la votación.

El empresario ha pedido a Arturo que utilice las mismas medidas de control de estos votos que actualmente se aplican en la Cámara de Comercio en la CEOE.  Por ahora, Arturo no le ha contestado y el tiempo corre en contra del aspirante.