El dinero europeo para programa de concienciación sobre el cambio climático se consume en asesores y personal

Cristiano_Brown_en_Pleno

LAS ROZAS. El Grupo Municipal de UPYD en Las Rozas solicitará este miércoles en el Pleno una auditoría sobre la gestión de los cerca de dos millones de euros que el Ayuntamiento gastó en la ejecución del proyecto medioambiental, Las Rozas por el clima, con fondos del Programa LIFE de la Comisión Europea y los que la mayor parte del presupuesto se ha destinado a gastos de personal y asesoramiento.

Según esta formación, los conceptos Personal (933.211,66 euros) y Asesoría externa (548.806 euros) han consumido la mayor parte de un presupuesto destinado originalmente a implementar medidas y políticas de lucha contra los efectos del cambio climático y concienciar sobre este problema a la ciudadanía. La formación magenta critica que “solo uno de cada cuatro euros del proyecto haya servido para poner en marcha medidas tangibles de defensa del medio ambiente o tratar de concienciar de ello a las personas”.

El Ayuntamiento ha levantado toda una estructura como la Oficina Municipal para el desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático, y ha subcontratado una empresa externa por más de 100.000 euros anuales, cuyo resultado ha sido la llegada de tan solo 36 solicitudes de ciudadanos para recibir asesoría (Las Rozas tiene más de 91.000 habitantes). También se ha creado una Comisión Técnica de Cambio climático Municipal y un Panel de Expertos, que celebró 11 reuniones entre septiembre de 2010 y junio de 2011. “Entre los participantes remunerados por asistir a esos encuentros estaba la concejala de entorno natural de la legislatura anterior, que no se privó de cobrar las dietas correspondientes”, criticó Cristiano Brown, portavoz de UPyD en el municipio.

“La efectividad real de este plan es muy mejorable, pues apenas se ha destinado dinero a medidas directas que mitiguen los efectos del cambio climático ni se han obtenido datos relevantes de participación y concienciación ciudadana sobre este problema. Es crucial tratar con la máxima seriedad las subvenciones que llegan de la Unión Europea, y destinarlas con el mayor sentido común posible a los fines previstos”, concluye Brown.