Navalcarnero, en quiebra, adelanta el IBI y obliga a fraccionar los pagos sin previo aviso

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Baltasar Santos, alcalde de Navalcarnero, con Esperanza Aguirre.

NAVALCARNERO. Los vecinos de Navalcarnero no salen de su asombro. El Ayuntamiento ha comenzado a cobrar el 50% del recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), sin previo aviso, a todos propietarios que tienen el recibo domiciliado. La razón: intentar paliar a corto plazo las fuertes deudas que azotan al consistorio y que lo sitúan como el segundo municipio con más deuda per cápita de toda España.

Lo que hasta hace un año era “voluntario” y el Ayuntamiento que dirige Baltasar Santos (PP) vendía como una ayuda a las familias, fraccionar el pago del IBI, se ha convertido en 2014 en una obligación. Los vecinos de Navalcarnero han visto como en la última semana el consistorio les ha girado, sin avisar, un recibo por el 50% del IBI. Los que optaron por su domiciliación se lo han encontrado directamente al revisar su cuenta, y a muchos de los han decidido pagar contra recibo aun no les ha llegado la notificación a su domicilio.

Hasta 2013, el periodo voluntario comenzaba el 1 de octubre y sólo aquellos que optaban por el fraccionamiento tenían que pagar entre los meses de junio y julio. Para hacerlo, el equipo de Gobierno introdujo a capón a finales de 2013 una modificación de las ordenanzas fiscales que altera por completo uno de sus artículos, el 16.

Donde decía que “los contribuyentes podrán optar, previa domiciliación bancaria, por efectuar el pago de la cuota del impuesto de forma fraccionada en dos plazos…”, dice ahora que “el pago del impuesto se fraccionará en dos plazos”, el primero entre junio y julio y el segundo a partir de octubre. Y añade: “Si no se efectúa el ingreso en los plazos anteriormente señalados, se iniciará el periodo ejecutivo con los recargos, intereses y costas correspondientes”.

La impopular medida llega en un momento en el que el Ayuntamiento está azotado por los escándalos de su disparatada deuda pública. Según los datos publicados por el Ministerio de Hacienda el pasado mayo, el consistorio cerró 2013 con una deuda de 90 millones de euros. Esta cifra y una población aproximada de 25.000 habitantes lo sitúan en el segundo municipio de más de 5.000 habitantes con mayor deuda per capita de toda España.