Aguirre renunciará a presidir el Partido Popular de Madrid porque, asegura, “es la hora de la humildad y la responsabilidad”

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MADRID. La presidenta del Partido Popular de Madrid, Esperanza Aguirre, no repetirá al frente de la presidencia de la formación regional.

Así lo ha anunciado en una rueda de prensa posterior a la celebración del Comité Ejecutivo regional, donde sus miembros han analizado los resultados electorales del pasado 24 de mayo.

Aguirre, que ha admitido “falta de ilusión” entre su electorado, ha señalado que solicitará, “de forma urgente”, a la Dirección Nacional del Partido Popular la convocatoria de un Congreso Extraordinario para el que se ha mostrado dispuesta a aportar su “experiencia” y sus “errores”, aunque no presentará su candidatura para seguir al frente de la formación porque, como ha asegurado, “debemos renovarnos en personas y en la imagen que queremos proyectar hacia la sociedad”.

Desafección ciudadana

Tal y como ha señalado Aguirre, desde la misma noche electoral fueron “conscientes de que los resultados habían sido muy negativos para el Partido Popular”.

En este sentido Aguirre ha señalado la corrupción como el principal elemento de desafección entre su formación y los ciudadanos, por lo que ha instado a los miembros de su Partido a “identificar con urgencia las causas de los malos resultados” porque, “de identificarlas y poner remedio depende que nuestro partido vuelva a tener la trascendencia que ha tenido durante los últimos veinte años”.

Errores en campaña

Esperanza Aguirre también ha reconocido errores en su campaña al Ayuntamiento de Madrid. Según la presidenta regional “el tono y las críticas hacia Podemos contribuyeron al rechazo hacia nuestra candidatura”.

Asimismo, ha asegurado Aguirre, “tampoco fuimos capaces de identificar a los miembros de la candidatura de Podemos, muchos de ellos con un historial dudoso que debimos hacer público a los madrileños para que supieran a quién votaban”.

Por último, la presidenta de los populares madrileños ha reconocido que la polémica por su declaración de la renta “provocó una caída de doce puntos entre los votantes pensionistas”.

Por todo ello, ha insistido, “es necesario un Congreso que se rija por la regla de un militante un voto”, abierto a todo el mundo aunque ha insistido en su retirada porque, dice, “es la hora de la humildad y la responsabilidad”.