Sábado 24-O ¡Por la salud!

Francisco Forte Forte.
Algo se mueve en favor de nuestra salud mental. El pasado sábado 10 se celebró el «DIA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL«, así promulgado por la Organización Mundial de la Salud. Con tal motivo se realizaron multitud de actos patrocinados por las más de 300 asociaciones de familiares y afectados por alguna enfermedad mental. En los más recónditos lugares de nuestro Estado nos podemos encontrar con una de ellas, eso sí, será casi seguro muy pequeña. El asociacionismo en este sector está muy atomizado. Representan a más de 40.000 afectados (entre familiares y personas enfermas) pero oficialmente hay en España declaradas más de 400.000 personas por alguna de estas patologías. Están divididos y muy poco representados. Si a esto sumamos la imagen desfavorable que de ellos se da en los medios de comunicación y el estigma que les persigue, es comprensible esta situación.
Pero el pasado día 10 hubo un puñado de valientes que se asomaron a las calles para significar su presencia. Casi un millar de personas paseó la Gran Vía madrileña, antes lo habían hecho otros compañeros en Segovia y este domingo 25 saldrán los valencianos a la calle.
La Confederación Salud Mental organizó un debate el día 6 en el Ateneo de Madrid, en el que saltó una idea más que importante: «los familiares (quienes hasta ahora han sido los representantes de las asociaciones) deben dejar paso a los auténticos protagonistas, los afectados, las personas que cargan con la Enfermedad Mental. Ello porque se entiende que una persona, cuando ya ha superado su fase de rehabilitación, recuperación e integración social, está perfectamente capacitada para dirigir su vida y, ¿por qué no también? sus asociaciones.
Un ejemplo de integración de las personas con enfermedad mental se va a realizar este sábado 24 en las elecciones a Presidente de la Confederación Salud Mental en la elección de uno de los dos candidatos que se han presentado. Por un lado el actual vicepresidente Nel Anxelu, familiar de un afectado y por otro, como demostración de empoderamiento que solicita el colectivo a la sociedad, se presenta por primera vez a estas elecciones una persona con enfermedad mental.
¿Dónde está la persona valiente para tomar ese testigo? Pues ha aparecido en Huelva. Sí, allí de donde partieran la Pinta, Niña y Santa María encontramos a Manuel Movilla Movilla, 59 años de edad, casado, con hijos, afectado por un trastorno bipolar del que se encuentra bien recuperado, rehabilitado y también gracias a su familia fortalecido para emprender una empresa tan encomiable. Quiere encabezar ese movimiento para abanderar y potenciar el asociacionismo, ponerse al frente de la Confederación (estatal) Salud Mental y, acompañado por un buen grupo de personas de todo el estado, conformar una junta directiva que la dirija durante los próximos años, que serán muy importantes. De esta forma, los sucesores de la Junta directiva actual, todos familiares de personas con enfermedad mental, darían forma a eliminar el famoso “estigma”, demostrando que la sociedad tiene que cambiar la imagen de estas personas.
El candidato a la presidencia de la confederación ha criticado las actuaciones públicas en materia de atención, recuperación, prevención e integración del colectivo de personas con enfermedad mental que se realizan por lo general en todo el Estado. Exigirá la creación de un Plan estatal que tenga luego aplicación Regional. Plan de Salud Mental que se tiene que aplicar desde los centros de atención más próximos a la persona enferma. Así se lo explicará al resto de miembros de la Confederación Salud Mental. Pero también les va a pedir que colaboren participando e implicándose con las Comunidades Autónomas, participando en los Consejos de Salud u otros órganos similares que se habrán de crear, porque la participación de los afectados es necesaria y conveniente. Plan que, a su juicio, debe ser integral, de forma que aúne los recursos sanitarios y sociales y “desde la proximidad”, que es capaz de atender a los pacientes de manera más cercana.
Manuel nos ha subrayado que la salud mental no es algo ajeno, “lateral”, sino “radical”. Parafraseando a la OMS nos ha recordado que «no hay salud sin salud mental». Porque además nuestros problemas no vienen solos. Cuando caemos en una depresión, por ejemplo, es fácil encontrarnos con problemas laborales, desestructuración familiar, pérdida de los amigos, etc., situaciones complejas que hacen difícil los diagnósticos y todavía más las soluciones.
Estas situaciones, sin embargo, no se están tratando como los profesionales desearían, de forma preventiva y cercana, sino con intervenciones que sólo actúan cuando ya se han detestado las situaciones y enfermedades muy patentes. Queremos resultados inmediatos, porque no podemos pasarnos la vida hablando de hacer programas, mientras nuestra enfermedad nos quita la vida. También exigimos los Planes con proyección porque sabemos que invertir en salud es ahorrar en tratar la enfermedad.
En esta idea sabemos que los profesionales de nuestro sector nos apoyan, porque también lo entienden así. Y así lo ha entendido la OMS que ha realizado un plan en favor de la salud mental para el sexenio 2014-2020, pidiendo a sus estados miembros que recojan todo lo antedicho y se fijen objetivos, para cumplirlos claro. Igualmente la Unión Europea ha concretado todavía más esos planes fijando actuaciones y objetivos para el periodo 2015 – 2020. Ahora el Gobierno español tendrá que ponerlos en práctica, (el que hay, o el que venga) y yo y mi junta estaremos para recordárselo y exigírselo. Porque hay cosas que no caben en mi cabeza. El Real Patronato de la Discapacidad se ha reunido dos veces en el presente año. Allí han estado representados todos los sectores de la discapacidad, menos nosotros, que somos precisamente el colectivo más numeroso. ¿Es entendible?
¡Ciertamente no!
