Movilización contra la discriminación a las personas con discapacidad en los aviones de Ryanair

MADRID. El pasado 9 de diciembre, alegando razones de seguridad, Ryanair comunicó a Javier García Pajares la imposibilidad de viajar solo en sus aviones de regreso a España desde Londres el día 21 de diciembre, a pesar de que reunía los requisitos mínimos para poder viajar sin acompañante. La aerolínea Rynair dejó clara su posición desde el momento en que le ofrecieron como única alternativa la posibilidad de que, por su cuenta, hiciera una reserva adicional en el mismo vuelo y encontrara una persona que le acompañara. De lo contrario, le dijeron, sólo podían denegarle el vuelo y reembolsarle el dinero.
El motivo: es sordociego. Eso sí, ha aprendido el lenguaje Braille y Dactilológico en palma (un sistema de comunicación que consta de un signo por cada letra del abecedario, con lo que se pueden construir palabras, oraciones, etc. marcando letra por letra sobre la palma de la mano derecha), aprendió también a hablar inglés sin oírlo, superó a curso completo cinco años de un doble grado universitario y casi lo acaba tras un Erasmus en Londres. Por todo esto se merecía estas Navidades volver a España desde Dublín para estar con su familia y recoger una beca que le daban por su buen expediente. Pero algún empleado de Rynair quiso amargarle las fiestas navideñas.
¿Es el único caso este?
El pasado mes de marzo de 2016, Ryanair volvió a estar en el centro de la polémica por prohibir a un discapacitado, cuyas piernas le habían sido amputadas por debajo de la rodilla tras sufrir una sepsis, usar silla de ruedas para subir al avión y «pedirle que se arrastrase hasta el avión a lo largo de dos rampas, una tanda de escaleras y la pista de despegue para embarcar», según informaron varios medios de comunicación.
Matthew Parkes se negó a hacerlo y finalmente fue trasladado en camilla a la aeronave, pero el afectado, que viajaba con su mujer y su hija de cuatro años, presentó una denuncia formal por sentirse «humillado». Los hechos ocurrieron en el aeropuerto de Málaga cuando el británico pretendía volver a Manchester de sus vacaciones en la capital andaluza. Ryanair aseguró por aquel entonces que Parkes recibió la ayuda habitual para personas con movilidad reducida.
Otros casos de discriminación de las compañías aéreas han hecho que el CERMI y la ONCE se movilicen para pedir el fin de estas políticas discriminatorias contra las personas con discapacidad. El presidente del CERMI Luis Cayo ha explicado que en Estados Unidos, donde «hay más o igual seguridad aérea», ninguna compañía puede «denegar el embarque» a un pasajero con discapacidad y si este lo pide puede volar acompañado y ese billete lo paga la aerolínea. Además también explica que la concentración se dirige a la Comisión Europea para que modifique con urgencia el Reglamento de derechos de los pasajeros con movilidad reducida de 2006, que se aplica en toda Europa, «ya que no protege adecuadamente a las personas con discapacidad».
Concentración en Barajas

La plana mayor de la discapacidad apoyando esta manifestación.
Esta manifestación ha recibido el apoyo de la plana mayor de la Fundación ONCE, la propia ONCE y del CERMI, habiendo contado con la presencia del diputado nacional Ignacio Tremiño, anterior Director General de la Discapacidad y del actual Director General Francisco Borja Fanjul que le ha sustituido en el cargo.

Personas con problemas de movilidad acudieron a esta concentración .
En definitiva, es esperable que esta iniciativa sirva para que otros hechos como este tengan su respuesta cuando restaurantes u hoteles nieguen su entrada a personas con alguna discapacidad visible por afear su imagen como pasó con la cadena ZTHotels que fue en su día denunciada por no querer recibir a un grupo de chicos con síndrome de Down en un hotel de Almería.
Ante estas situaciones, se debe felicitar a las más de 200 personas que hoy en lugar de ir a disfrutar de un paseo han decidido coger sus coches o autobuses y desplazarse al aeropuerto a decir: ¡Basta ya!
José Manuel Dolader