La cocina solidaria

Nacho Díaz.
No sé de verdad lo que me hace gustar tanto a la Radical Tea Towel Company (Compañía de los Paños de Cocina Radicales) A lo mejor fue que el año pasado The Guardian la eligió como una de las mejores tiendas solidarias del UK o a lo mejor, en cambio, fue que una de mis mejores amigas triunfó de pleno entre sus colegas en una reunión en la ONU sobre los derechos de las mujeres al llevar sus papeles en una bolsa que yo le había regalado de esa tienda, ilustrada con viejos carteles originales de las sufragistas.
El éxito fue tal, que mi amiga nada más llegar de Nueva York me pidió que le diese el nombre y la web del sitio donde se la había comprado para dárselo a toda la gente que quería hacerse con una igual.
Por suerte había donde elegir.
A día de hoy sé a ciencia cierta que cada uno de esas bolsas encontró una dueña en Bangkok y otra en Paris, además de otra entre una emergente figura académica gallega, y otras muchas más entre las viejas y respetadas militantes de la escena feminista londinense y sus nuevas herederas.
Si cuento todo esto es porque estas preciosas bolsas representan el espíritu con la que la Radical Tea Towel Company fue creada en homenaje a la labor, trabajo, sacrificio y lucha de un famoso veterano socialista al que, la hija de su pareja y cofundadora de esa empresa familiar, quiso hacerle un regalo para celebrar su 91 cumpleaños.
Como David Finch llevaba muchos casi sin poder moverse de casa debido a una operación de cadera que había salido mal, Beatrice pensó en mandarle algo por correo que pudiese entrar por el buzón de la puerta y que le recordarse siempre, en su día a día, el ejemplo que había sembrado en su vida.
La idea más original que se le ocurrió fue un paño de cocina decorado con mensajes políticos para, tal vez, para hacer brillar más aun si cabía todo lo que le rodeaba.
Por desgracia Beatrice no encontró ninguna en ningún sitio y como debe tratarse de una mujer de enorme creatividad e inmensos recursos por los siempre interesantes, amenos y elegantes emails que manda a sus clientes, ella misma se decidió diseñar su primer paño y así nació la compañía a la luz de una mesa en una cocina del País de Gales, desde donde todavía sigue operando.
Hoy en día la variedad ha crecido tanto que existen casi 50 modelos de paños ilustrados con motivos tan diversos como los carteles ingleses que llamaban a defender la Republica Española, la Batalla de Ogreave entre mineros galeses y policía, una colección de motivos célticos, otra de Charles Darwin, una llamad a una manifestación Chartista, una foto del Primer Ministro laborista Clement Attlee, fundador del NHS, otra de la poeta Christina Rossetti, otra de Mary Wollstonecraft y otra también de la activista y escritora afroamericana Maya Angelou.
Desmond Tutu, Mandela, George Orwell y todos los presidentes Demócratas juntos de EEUU tienen también su paño, como también lo tiene Corbyn.
Entre mis favoritos se encuentra el cartel original con el que el Partido Laborista ganó unas elecciones generales allá por los años 20, según creo recordar, y que con su slogan “Da la bienvenida al amanecer” constituye todo un clásico de slogan político imposible de superar.
Continuando con estos mensajes el “Keep Left” (Manténgase a la Izquierda) es uno que también me hace sonreír y además está muy de moda.
Por haber estudiado sociología y políticas en este país y por estar el tema aun vigente en todo el mundo no puedo dejar de sentirme muy atraído por el paño decorado en homenaje a los 200 obreros que marcharon en el frio otoño de 1936 desde una pequeña localidad al norte de Inglaterra, llamada Jarrow, hasta Londres, a pie, durante casi un mes, protestando por la falta de trabajo y la precariedad.
Tampoco, por considerarme un ciudadano del mundo creo que deba omitir la foto de este paño que todo lo dice y que, con razón, está agotado.
Por último la pequeña joya, reproducción del poster ganador de La Liga Sufragista de las Artes en 1909 donde se ve a mujer remando y sufriendo, contra viento y marea, para llegar a las Casas del Parlamento mientras un hombre la desprecia navegando tranquilamente a vela, sin prestarle ayuda alguna, y donde se puede leer “Handicapped!” (¡ Minusvalida!) me recuerda que el sitio de las mujeres dejó de estar en la cocina hace muchos años aunque, a pesar de que también es cosa de hombres, la preciosa colección de mandiles ofrecida por la Radical Tea Company, las devuelva de forma momentánea con orgullo y estilo como hace con los varones.
De ello doy fe porque yo mismo le regalé a mi madre las navidades pasadas un precioso mandil por Nochebuena en presencia de toda mi familia que no hubiese consentido ninguna gilipollez por mi parte.
Los 8 modelos de mandiles ofrecen diseños anti-Brexit, reflexiones vegetarianas del mismísimo Albert Einstein, citas de Tutu, estampados del industrial textil, filántropo y socialista William Morris y también, cómo no, el mismo diseño que las bolsas de las sufragistas porque no solo de espíritu e ideología se alimentan las revoluciones, cocine quien cocine.