Todos frente al terrorismo
Cuando lo único que te queda es la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que ponen todo su empeño en el esclarecimiento de los crímenes, y la decisión judicial que lleve a la cárcel a los autores y sus cómplices, es necesario subrayar el encomiable espíritu y estoicismo de las Víctimas del terrorismo y de sus familias.
Lejos de buscar venganza, luchan por mantener la Memoria de los fallecidos y heridos para que se haga Justicia. Su valor esta fuera de toda duda, sobre todo cuando quienes apoyan y justifican cobardemente la ejecución asesina de sus familiares y amigos ocupan actualmente cargos públicos; que miembros de Bildu ocupen la cartera de Interior y Justicia en el Gobierno de Navarra es indignante.
Imperdonable que Pablo Iglesias, líder de Podemos, considere “un problema político trágico que haya entre 400 y 500 presos encarcelados a cientos de millas de sus familias”. Que Podemos-Navarra participe en la corriente que pide la “amnistía total” para los presos de ETA es repugnante.
“Justicia” era para los Romanos “dar a cada uno lo suyo”, lo que le corresponde. Nadie puede tomarse la justicia por su mano y no pueden quedar impunes tantos actos terroristas y tanto dolor causado durante décadas.
De entre quienes se mantienen firmes contra el terrorismo destaca el Colectivo de Víctimas del Terrorismo, COVITE, dedicado a la lucha contra el terrorismo y a la prevención de la radicalización violenta. Promueve iniciativas para impulsar la deslegitimación ética, social y educativa del terrorismo. Construyen Memoria en torno a los damnificados por ataques terroristas. Necesitan toda nuestra ayuda para erradicar actos que incitan al odio, que discriminan, que humillan y menosprecian a las Víctimas y que lesionan la dignidad de las personas e instituciones.
La propaganda etarra afirma que ha llegado el momento de “abandonar las armas” e iniciar un “proceso democrático” (sic) en el que intervengan todas las fuerzas políticas para superar el “conflicto” (más sic). Puede que ya no haya asesinatos, pero las agresiones de todo tipo siguen estando muy presentes en el País Vasco y Navarra.
Si es verdad que ETA está contra las cuerdas, acabemos con ella de una vez por todas, sin vacilaciones, y demos a las Víctimas del terrorismo y sus familias la satisfacción que merecen.
