El miércoles volverá a haber restricciones al tráfico si aumentan los niveles de contaminación

MADRID. La nube de contaminación continúa sobre Madrid. Si los niveles de dióxido de nitrógeno aumentan el Ayuntamiento volverá a imponer el miércoles restricciones al tráfico en la capital. Tal y como sucedió la semana pasada la primera medida sería obligar a reducir la velocidad a 70 kilómetros por la circulación en la M30 y en los accesos a la ciudad. Posteriormente se incluiría la imposibilidad de aparcar en las zonas azul y verde de la almendra central a los no residentes. Por último se podría llegar a permitir solo la circulación a la mitad de los vehículos clasificándolos en días alternativos entre matrículas pares e impares para permitir su uso.
Las medidas contempladas en el Protocolo para Episodios de Alta Contaminación, aprobado en el Pleno municipal del pasado mes de marzo, tienen como objetivo reducir los niveles de NO2 a la atmósfera y conseguir así una mayor protección de los ciudadanos, pero también del resto del ecosistema en la ciudad, reduciendo al máximo las situaciones de riesgo a una exposición elevada de este contaminante.
Nuevo escenario de contaminación
En caso de que la estabilidad atmosférica y la poca ventilación continuaran hoy lunes, esta noche podría producirse una nueva superación de los niveles de NO2. Si esta situación se prolongara durante el martes, podría activarse de nuevo el Protocolo de Contaminación, al cumplirse el segundo día de aviso que activaría el ESCENARIO 1 a partir de las 6.00 horas del miércoles 18 de noviembre.
Del mismo modo que la pasada semana al alcanzar este escenario, entraría en vigor la prohibición del estacionamiento de vehículos de los no residentes en la zona SER (exceptuándose, entre otros, los vehículos comerciales, de transporte escolar, los autotaxis en servicio, vehículos de personas con movilidad reducida y vehículos 0 emisiones), así como la promoción del transporte público.
Además, la EMT reforzaría el servicio en un total de 55 líneas diurnas de la red para aumentar la oferta de servicio, al igual que ya hizo la semana, en las líneas que cubren las relaciones entre la periferia y el centro de la ciudad y en las líneas que cubren itinerarios transversales entre los distritos externos a la almendra central de la capital. El incremento de servicio afectaría al 35 por ciento de las rutas de la EMT y se distribuiría homogéneamente por todas las áreas geográficas de Madrid.