Por las PYMES que asumen responsabilidad social

José Manuel Dolader.
En estos tiempos tan competitivos para cualquier proyecto empresarial, los medios de comunicación tenemos la obligación de apoyar a esos emprendimientos que sepan distinguirse de los demás por tener una responsabilidad social con colectivos más desfavorecidos social y laboralmente.
Este pasado viernes 20 asistí en Madrid a la presentación de la firma El Festín de Babette, dedicada a preparación de comidas de catering tipo gourmet y cuya gerente, Ana Hermosilla, había decidido dejar su profesión de abogada a un lado hace unos años para aprender los secretos del arte culinario y meterse de lleno a cocinar entre fogones y sorprender a sus amigos y antiguos clientes con la puesta de largo de este proyecto.
No soy un experto gastronómico, pero me habían comentado que todos los camareros eran personas con algún tipo de trastorno mental. Una mezcla de morbo y curiosidad me hizo abandonar los compromisos familiares y desplazarme al barrio de Quintana, para comprobar en persona, que alguien suficientemente cuerdo ponía en manos de unas personas calificadas por muchos como «discapacitados poco sociables» la cara visible de su empresa.
Empresarios, algún diplomático, vecinos, amigos y me imagino que algún curioso como yo, salimos esa noche con nuestra panza llena y con algún vino de rioja de más enfilando esas calles de este barrio madrileño contentos por el trato y los productos que nos dieron a probar.
Estoy seguro de que al igual que para mi, para muchas familias que en España tenemos algún miembro con enfermedad mental, nuestra imagen preferida es ver a esos cinco extraordinarios camareros que cada uno de ellos con su «trastorno» mental a cuestas quieren demostrar a la sociedad que son personas que desean amar, trabajar y disfrutar de una vida como la que llevaban antes.
Si alguien prefiere ver una foto sobre la rica comida que allí nos sirvieron, lo tiene fácil en este enlace. http://www.elfestindebabette.com/
