De paralímpico a senador

Francisco Forte.
Tras 18 años en el tatami como judoca participante en 4 paralimpiadas representando al equipo paralímpico español; el afiliado a la ONCE David García del Valle concurre en estas elecciones del próximo 20 de diciembre como aspirante a senador por la provincia de Almería.
David vive en la localidad de Aguadulce, municipio de Roquetas de Mar. Allí, como cabeza visible de la Plataforma Afectado por la Hipoteca ha sido elegido por sus compañeros para encabezar la lista de senadores de la coalición de Unidad Popular, entre las que se encuentra incluida Izquierda Unida y varias plataformas vecinales han preferido a David , pese a sus 34 años y su deficiencia visual para representarles en el Senado.
Nos confiesa que su participación deportiva mediante la lucha en el tatami le ha formado también para ser un luchador en la vida; por eso ahora desde su plurifacética actividad no descansa en ejercer como profesional y defender a sus vecinos.
Le calificamos de plurifacético porque David trabaja como administrativo en el ayuntamiento de Almería, ha sido seleccionado como profesor experto en educación especial como formador de futuros profesores de formación deportiva, puesto que ejerce en la universidad de Almería.
Sería deseable que en el Senado de la nación hubiera más representantes del mundo de la discapacidad para que pudiéramos evitar circunstancias tan poco agradables como que una personas en silla de ruedas no pueda depositar su basura en los contenedores al uso ya que carecen de pedal para elevar la tapa o que en las ciudades veamos, (como en la foto) que en una acera del barrio de Madrileño de Vicalvaro nos encontremos postes y farolas tan próximas que la estrechez de la cera no permite el paso de una personas en silla de ruedas, o que se concedan licencias a locales comerciales, bares y restaurantes que no cumplen las normas mínimas de accesibilidad con baños adaptados.
El carecer de representantes políticos olvida el inconveniente que supone para personas con discapacidad visual la constante presencia de motos y otros vehículos subidos y aparcados en las aceras sin que los responsables de tráfico y movilidad pestañeen cuando se las encuentran.
Esperamos que tras las elecciones estas circunstancias vayan cambiando en beneficio de las personas con discapacidad, lo que también afecta a los mayores repercutiendo en el beneficio general de una sociedad diversa e inclusiva.
