Apoyando la trampa

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A Rafa Nadal una exministra francesa de deportes le ha acusado de doparse. Sin pruebas. Eso no está nada bien. Si sabe algo, debería explicarlo con pelos y señales, o callarse.

Pero Rafa Nadal hizo lo mismo (aunque parezca lo contrario) en 2012: apoyó a Alberto Contador cuando fue condenado por el TAS por dopaje. Pau Gasol también lo hizo, por cierto.

Yo no dudo de que al apoyar a un deportista tramposo puede que no seas consciente de lo que haces… no sé, te ciega el hecho de que es español como tú, que puede que sea colega de múltiples cenas, homenajes, jornadas compartidas ante los medios de comunicación, fiestas… Lo entiendo. No pasa nada, eres humano, tus principios y valores flojean de vez en cuando y no eres un modelo de moralidad. No tienes por qué serlo. Juegas a lo tuyo, ganas o pierdes, te ganas la vida con ello y a correr.

Por eso me llama mucho la atención la defensa cerrada y prácticamente unánime de toda la prensa deportiva española cuando la exministra francesa le acusa de dopaje. No los ataques a la señora esa, que están bien porque (si no aporta pruebas) no es más que una bocazas. Sino la táctica defensiva y de apoyo a Nadal. Que si sus valores, su honestidad, su sacrificio… etc.

A ver: todo lo de su esfuerzo y sacrificio como que sobra un poco. Como si el resto de tenistas profesionales del planeta no se esforzaran y sacrificaran. Va en el sueldo. Además, a él las cuentas le salen bien: ha ganado mucho y sigue ganando mucho. Así que menos lobos, caperucitas, que esfuerzo y sacrificio a cambio de ganar cosas a espuertas y ser número 1 y pasta y patrocinadores… como que no tiene tanto mérito ¿no? El espíritu deportivo es otro: lo importante es participar, sacrificarse aunque pierdas, etc. Así que dejemos el tema.

rafa nadalY ahora vamos a lo que me llama la atención: lo de sus valores y honestidad. En primer lugar, nadie sabe nada sobre los valores y la honestidad de nadie. Es algo íntimo. Lo sabrá el propio Rafa, o sus más allegados en todo caso.

Y respecto a deducirlos sobre su comportamiento público… si se habla de dopaje hace falta tenerlos muy bien puestos para que nadie, absolutamente nadie, saque a colación sus declaraciones en defensa de un dopado condenado como Contador. Declaraciones que dejan muchísimas dudas en el aire sobre sus valores como persona y deportista.

En Twitter se pronunció sobre la condena al ciclista español y dijo algo así como “increíble noticia la de Contador, no hay pruebas definitivas y le ponen la sanción más alta…LAMENTABLE…muchos ánimos crack! todo mi apoyo!».

Lo verdaderamente lamentable es que un deportista profesional apoye a quien es condenado por hacer trampas. Es vergonzoso. En España se es muy laxo con el doping. Se es muy condescendiente con los tramposos. Mucho. A todos los niveles: deportistas, instituciones, medios de comunicación, aficionados y gente en general…

Vamos a poner ejemplos: cada vez que alguien apoya a un corrupto, tengo derecho a pensar que es porque él también se corrompería. Cada vez que alguien apoya a un ladrón, tengo derecho a pensar que es porque él también robaría. Y cada vez que alguien apoya a un dopado, tengo derecho a pensar que es porque él también se doparía.

O sea que los valores de una persona que apoya a un tramposo, me temo que deportivamente dejan muchísimo que desear.

Y repito que esa señora no tiene derecho a sembrar dudas sin pruebas sobre nadie. Y que hizo mal. Y que, a día de hoy, el señor Rafa Nadal no se ha dopado y puede considerar su honor mancillado gratuitamente y hace bien en denunciar a quien lo relacione con el dopaje.

Pero eso no quita que la prensa debería callarse un poquito el tema de los valores del señor Rafa Nadal, tirar de su propia hemeroteca y ser ecuánime al reconocer que cuando alguien apoya a un tramposo deja muchas dudas respecto a su propia moralidad. Es decir: que menos cerrar filas a su alrededor y más dejar las cosas discurrir por su propio cauce. Que el señor Nadal denuncie si quiere y ya está. No hay por qué salir a fregotear el brillo de sus acrisolados valores como deportista así de ciegamente, como si te pagasen por ello, señor periodista deportivo español.

He visto esta defensa cerrada ya otras veces en casos flagrantes relacionados con el dopaje: Contador, Marta Domínguez, Amstrong… hasta el punto de que todo este apoyo acrítico y fanático es contraproducente para el protagonista: le hace parecer más sospechoso de lo que es, porque se parece demasiado a un plan de encubrimiento.

Pero es que Rafa es español. Y defendió a un tramposo español. Y nuestras instituciones deportivas son españolas. Y nuestra prestigiosísima prensa es española. Y el nobilísimo público español, es español. Y claro, toda esta falta de vergüenza también es española.

Creo que lo del chauvinismo es algo que deberíamos dejar de buscar en Francia.

Sigue a Federico Maciñeira en Twitter: @MacFrico