El Barça de Aragonés

Se suele oír que la gran (y ya difunta) Selección Española, en realidad fue la copia del Barça de Guardiola. Bueno, pues es al revés. Muchos lo saben, pero se les oye muy poco. Y eso que las pruebas son irrefutables, basta con tirar de fechas, pero el periodismo deportivo español es reacio al rigor.
Aragonés conformó un bloque, un esquema y un estilo de juego. Lo hizo a partir de la nada y de los jugadores disponibles. De varios clubes, todos muy buenos, como casi siempre en la historia de la Selección. De entre todos, el Barcelona sobresalía de los demás aquellos años porque disponía de una envidiable cantera con nacionales de altísima calidad.
Sin embargo, esos jugadores blaugranas en 2008 estaban absolutamente desnortados y desaprovechados por su club, arrastrándose en pleno final de ciclo, criticados por prensa y afición y con la amenaza de la puerta de salida sobre sus cabezas… ¿es necesario recordar cuántas veces se pidió en Barcelona la venta de Xavi y se le tildó de jugador completamente acabado antes de junio de 2008? Pues eso.
Aquel Barça del final de Frank Rijkaard era ya un conjunto de retales, que acabó 3º la liga, fue eliminado en semis de Copa y Champions y no ganó nada en toda la temporada. Además, venía de ganar “sólo” una Copa del Rey en 2007.
Lo que está claro, desde luego y para todo el que lo quiera ver, es que ese Barcelona desastrado no prestó absolutamente nada que no fueran jugadores sueltos a la Selección Española. No pudo prestar ni juego, ni filosofía, ni esquema, ni motivación ni nada de nada… por la sencilla razón de que ya no los tenía.
Fue Aragonés. Él fue el que puso en orden a la columna vertebral de aquel Barcelona en su Selección Española. El que puso a jugar bien a Xavi y le dio la confianza que en el “mes que un club” había perdido. El que puso sobre el césped una manera de jugar, de tratar el balón, de presionar, de salir con orgullo y garra al campo, de sacrificarse y dejarse la piel, de creerse que podían ganar a cualquiera. El que planteó un esquema impecable. Él fue el que inventó una España nueva exprimiendo a aquellos jugadores, pasando por encima de toda la prensa deportiva, de la Federación Española de Fútbol y de casi toda la estúpida afición española. Y en junio de 2008 lo petó.
Guardiola llega ese verano… y en septiembre de 2008 cogió a la columna vertebral de la Selección ganadora de la Eurocopa (casi nada), del equipo ya montado por Luis Aragonés, la rodeó cubriendo más que bien los huecos, le puso la guinda de Messi e hizo que jugaran a lo mismo pero para el Barcelona. Fue inteligente y ese es su mérito: le cayó un marrón inmenso que salvó utilizando lo que Aragonés le dio hecho y lo adaptó fabulosamente bien. Tardó un poco en ajustarlo y casi le cuesta la cabeza por el camino, pero funcionó.
Funcionó tan bien que tanto Barça como Selección se retroalimentaron durante los años siguientes y ambos lo ganaron todo: la misma columna de futbolistas (centrales y medios, los que arman de verdad un equipo de fútbol) jugaba siempre junta en la Selección y en su club. El resto de jugadores de la Selección encajaban en ese armazón tan bien como el resto de los del F.C.B. Algo que pasa muy pocas veces en la historia de este deporte y que en esta ocasión dio unos resultados inimaginables, tanto a una como al otro.
O sea que sí: la Selección Española del Mundial tuvo mucho del Barça de Guardiola y viceversa. Pero es de lo más lógico, porque el Barça de Guardiola fue una adaptación de la Selección de Aragonés, de la campeona de la Eurocopa de 2008, de la que lo empezó todo.
Negar u ocultar esto, como ha venido sucediendo desde hace tiempo, no es más que luchar contra la tozudez de los hechos, contra el sentido del tiempo, contra el calendario y contra la lógica más elemental. Y supone negar que hubo un seleccionador español llamado Luis Aragonés, decir que en junio de 2.008 no se jugó una Eurocopa de Naciones y sostener que España no la ganó.
Y, ¿Del Bosque qué pinta en todo esto? me dirán ustedes… Pues es evidente, y a tenor de los hechos, que casi nada: cogió algo ya montado por Aragonés, lo continuó aprovechándose del rodaje de Guardiola y a vivir. Pero ese es otro tema ¿no?
Sigue a Federico Maciñeira en Twitter: @MacFrico