Detenidas 14 personas en Toledo acusadas de 69 robos violentos en viviendas

TOLEDO. La Guardia Civil ha procedido a la detención de 14 personas en Toledo y otras provincias, acusados de pertenecer a una banda especializada en el robo con violencia en viviendas y a personas mayores a quienes intimidaban con armas de fuego simuladas, armas blancas de grandes dimensiones y objetos contundentes.
Los detenidos, que son 13 hombres y 1 mujer en la denominada operación «Bombillazo» actuaban en las provincias de Toledo, Cáceres y Ciudad Real. Según los investigadores habrían cometido 69 robos en viviendas y establecimientos comerciales, así como a viandantes, según ha informado la Guardia Civil.
A los arrestados se les imputan delitos contra el patrimonio, robo con violencia e intimidación, de hurto, usurpación ilegal de vivienda, quebrantamiento de condena, atentado contra la autoridad y pertenencia a grupo criminal.
A los detenidos se les han incautado de armas de fuego simuladas, cuchillos de grandes dimensiones, prendas de vestir y diversas herramientas.
También se han recuperado dos vehículos, joyas, relojes, material audiovisual, equipos informáticos y de telefonía.
Ninguno de los detenidos en esta operación de la Guardia Civil en las provincias de Toledo, Ciudad Real y Cáceres tiene más de 25 años de edad, aunque todos ellos cuentan con un amplio historial delictivo que suma 113 detenciones por 453 hechos delictivos.
Cometían los robos principalmente por la tarde, en viviendas habitadas o en establecimientos comerciales y conocían perfectamente a sus víctimas de los delitos.
El modus operandi habitual era el siguiente: mientras uno de los delincuentes llamaba al timbre, el resto esperaba oculto por los alrededores preparados para actuar, hasta que el cabecilla salía con un arma de fuego o blanca con la que intimidar a las víctimas mientras que el resto del grupo registraba la vivienda en busca de joyas de oro y dinero.
Cuando la vivienda se quedaba vacía, uno de los componentes del grupo se encargaba de romper la puerta de acceso y facilitar la entrada al miembro más ágil, en tanto que el resto permanecían en el exterior con el vehículo preparado, e incluso en ocasiones entraban de forma simultánea en dos viviendas de la misma calle.
Para huir con el botín los detendios contaban con 13 vehículos de alta gama que figuraban legalmente a nombre de terceras personas residentes en el sur de Madrid a quienes se los habían comprado y que no participaban de estas actividades.
Cambiaban habitualmente de domicilio, que previamente habían ocupado de forma ilegal, donde ocultaban los objetos robados y se reunían con el fin de evitar la localización e investigación policial.
En otras ocasiones robaban a viandantes, principalmente ancianos, y por el método del «tirón» se llevaban el dinero y las joyas que portaban.
Los asaltantes eran al menos tres y no dudaban en llegar a tirar al suelo a las personas que abordaban.
Como consecuencia de estos delitos violentos, varias víctimas sufrieron lesiones de importancia o se les agravó su estado de salud debido a su avanzada edad o por problemas médicos que ya padecían