Los dioses y los monstruos de Pegasus

NACHO DÍAZ.
La semana pasada durante la inauguración de la provocadora, sugerente, a veces irreverente, pero siempre estimulante Gods and Monsters del cada vez más cotizado artista Pegasus, mi tremenda timidez obligó a la madre del anfitrión a intentar presentarme durante tres horas a Suzie Kennedy, la mejor imitadora de Marilyn Monroe del mundo, recién salida de la portada de una de los dominicales de mayor circulación del Reino Unido y quien, además, puede presumir de haber sido modelo de Chanel y participado en varios shows en Las Vegas, Londres y Berlín, donde todavía sigue actuando regularmente, para al final escuchar de su boca, mientras su sonrisa desprendía el incorrupto polvo de las estrellas, que “muchas veces deseaba que la gente mirase menos y hablase más”, haciendo esto todavía más difícil para mí el articular palabra.

Pegasus a la derecha
Tener a Suzie en la galería, quien al final resulto ser tan humana como divina, de algún modo personificó el ambiente pop art que los cuadros desprendían. Una magnífica Kate Moss mostrando sus pechos y cubierta tan solo con un arnés de cuero que, tal vez, por tratarse de ella estaba incrustado con algo que a mí entender parecían diamantes en bruto para recalcar su belleza, o un desnudo integral de David Beckham del que todo el mundo comentaba la inmensa proporción de sus formas, eran algunas de las obras que deleitaban a los presentes, sin olvidarse del enorme retrato de David Bowie ni, tampoco, de una figura con alas de Amy Winehouse, iluminada con bombillas de espejo de camerino.
Si bien estas obras tenían un carácter colorido y alegre lo que de verdad me llamó mucho la atención de Pegasus fue su extrema valentía para colgar un cuadro de Catilyn Jenner, la madrasta transexual de Kim Kardashian, que acaba de hacer público su a apoyo a Trump, con su cara marchita sobre un arcoíris y una poderosa frase que leía “Catilyn Jenner solo representa a Catilyn Jenner”. Siguiendo, también, con la estupidez latente en la familia otro cuadro presentaba a una, para variar, recatada Kim con el slogan “Kanye for President” en el medio.
Por si todas estas satíricas advertencias sobre la que se nos viene encima no fueran suficientes justo enfrente de donde se servían las bebidas lo primero que se podía ver, quitándonos el hipo a todos, era una enorme pintura del Führer Donald Trump convenientemente vestido en tonos marrones.
La macabra gracia, por estar en el sótano de la galería Faith, se entendería mejor si se explicase que, al lado del retrato, había otra obra del autor representando lo que numerosos intelectuales y movimientos sociales en el Reino Unido calificaron como la justa crucifixión de la Madre Teresa de Calcuta originada por todos los escándalos de corrupción en los que se vio envuelta en vida destruyendo su santa leyenda.
Entre otros iconos pop que no podrían dejar de faltar en ninguna exposición londinense me gustaría destacar la gigantesca cara de Lady Di, ataviada con el más amigable de todos sus gestos y otra imagen, medio escondida en la puerta del edificio, de la Duquesa de Cambridge, la otra Kate inglesa, luciendo su barriguita desnuda de embarazada, con una coronita sobre ella y un mensaje diciendo “Juego de Tronos”.
Hablando de reinas y princesas tampoco podría olvidarme del cuadro pintado para celebrar el 90 cumpleaños de Isabel II, donde la monarca fue representada de la manera más atractiva y tentadora que jamás haya contemplado haciendo honor no solo a su destino sino también, en mi opinión, a la continuidad de su legado por mantener siempre la sonrisa juvenil que cautivo a tantos de sus súbditos cuando fue coronada.
En definitiva tanto la música, como los cuadros como los invitados que representaban a ese mundo tan característico, innovador y eterno de Londres hicieron de la exhibición de Pegasus una oportunidad única para, sintiéndose amparados por sus dioses, poder reírnos a bocajarro de los monstruos, estando del todo seguro que estos acabaran perdiendo sus batallas como ya lo hicieron sobre el lienzo gracias a la mano de este gran artista callejero.