El cupping, la nueva moda que practican los famosos y deportistas

¿Tienen beneficios reales estos círculos rojos y morados?
Michael Phelps, consiguió su 21ª medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río. Pero al parecer hubo algo que llamó la atención de este nadador, y no fue su talento o su velocidad, sino unos puntos morados y rojos que tenía por su espalda y sus hombros, mucha gente se preguntaba qué serían esos puntos, eran nada más y nada menos, que las marcas que deja el cupping.
Todo el mundo se pregunta qué es eso del cupping, pues es una terapia de masaje usada durante muchos años en la cultura oriental, especialmente en China, usada contra los dolores musculares. Este método consiste en aplicar unos vasos o copas de ventosas, sobre el punto dolorido, a través de aire o de calor se produce un efecto de vacío, separando ligeramente la piel del músculo. Las ventosas se deja el suficiente tiempo, para que los pequeños capilares de la piel se rompan y se produzcan los círculos rojos y morados.
Mucha gente se pregunta si este tipo de terapia tiene algún beneficio, y la respuesta que se ha dado, ha sido que es otra manera de recuperación sin nada especial, si no se cuenta las marcas que deja. El cupping se utiliza para la circulación sanguínea y para mover los líquidos, reduciendo el dolor muscular y acelerando la recuperación, que es lo que necesitan los atletas de alto nivel.
También es usado para la retención de líquidos, para combatir la jaqueca o la artrosis, la ciencia no ha dicho que sea malo usar este tipo de método, pero tampoco ha confirmado sus resultados reales. El uso de otros métodos sigue patente, ya que el uso de cremas, como fisiocrem en Farmadina, o masajear la zona dolorida sigue usándose.
Las investigaciones científicas hechas hasta el momento al cupping, no han demostrado que la verdadera sensación que sienten estas personas, sea por el efecto placebo. Al tener esas marcas por el cuerpo, se cree que la práctica tiene efecto, aunque médicamente no lo tenga. Una mentalidad positiva hace más llevadera la recuperación y afronta el dolor de otra manera.
Muchos entrenadores han comparado este método con los baños de agua helada, pero se demuestra que el único efecto que tiene eficacia científica es el placebo, pero para probar esta práctica lo mejor es buscar un especialista de la técnica.