Condenan a un colegio de Madrid a pagar 10.000 € por no evitar que dos alumnos mantuvieran relaciones sexuales

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MADRID. Tras la denuncia de la madre de la alumna, cuya hija mantuvo relaciones sexuales con otro menor cuando el profesor se ausentó de la clase, el juzgado número 68 de Madrid ha condenado a un colegio madrileño al pago de una indemnización de 10.000 euros. La sentencia determina que el centro incumplió su labor de vigilancia en el aula de necesidades educativas especiales, no consiguiendo evitar que se produjera el acto como era su deber.

La sentencia  concluye que «la voluntariedad de los hechos por parte de los alumnos exigía su ejecución a hurtadillas del profesorado» y agrega que «atendiendo a la edad de los menores y sus circunstancias concretas que les hacían ser partícipes del aula especial exigía una mayor diligencia por parte de los profesores».

«La critica no es que los hechos se produjeran, sino que los mismos tuvieron lugar en el centro y más concretamente en un aula especial para alumnos con necesidades educativas especiales ante la ausencia del profesor encargado», asegura el juez.

El colegio aumentará las medidas preventivas

La dirección del colegio condenado, el Sagrado Corazón de Chamartín, ha anunciado este viernes que aumentará las medidas preventivas en todo el colegio después de que el centro haya sido condenado a pagar 10.000 euros a una madre por no evitar un contacto sexual entre dos de sus alumnos en una de las aulas de estudiantes con necesidades especiales, defendiendo el «buen hacer» de su profesorado.

Tras manifestar el pesar por lo sucedido, el director de este colegio religioso ha destacado que desde el primer momento han actuado con «total transparencia», añadiendo que han tratado de «esclarecer unos hechos» que le «preocupa de sobremanera desde nuestra responsabilidad educadora».

Tras conocer los hechos, el centro ha impulsado medidas adicionales para evitar que se vuelva a repetir algo así y ha aumentado las medidas preventivas en todo el colegio, en todos los tiempos y espacios.

«Desde el principio el colegio reconoció, como así se detalla en la sentencia, la ausencia por unos momentos de un profesor de pedagogía terapéutica, del aula de apoyo en el que se atendía a alumnos de necesidades educativas especiales, momento en el que los alumnos aprovecharon para mantener contactos de carácter sexual», ha señalado.

Al respecto, ha subrayado que «cada uno» de sus profesionales ha demostrado a lo largo de los años «una entrega y vocación encomiables», confiando en ellos y en su buen hacer.

«Nos duele el daño que han soportado. Estamos seguros y convencidos de que todo lo sucedido nos ha servido de aprendizaje, mejora y también para renovar nuestra confianza y compromiso en la atención educativa a todos y cada uno de nuestros alumnos», ha destacado.

Además, ha recalcado que, durante más de 150 años, el colegio ha desarrollado una larga trayectoria educativa y ha sido reconocido como un centro de referencia en la Comunidad de Madrid, proporcionando una educación de calidad que busca dar respuesta a las características de cada alumno.

«Ese es nuestro estilo, nuestro compromiso y queremos que así siga siendo. Agradecemos especialmente a las familias que cada día siguen confiando en nosotros lo más preciado que tienen, sus hijos, sabedores de nuestra entrega», ha concluido. PL/EP.