Los funcionarios de la Comunidad acabarán de recibir la paga extra de 2012 en 2017

MADRID. CSIT Unión Profesional ha criticado el «retraso» anunciado por la Administración autonómica para la devolución del último tramo de la Extra de 2012 a los empleados públicos de la Comunidad de Madrid, siendo enero de 2017 la fecha asignada para el abono.
Según ha indicado CSIT en un comunicado, los perjudicados son el conjunto de empleados públicos de la Comunidad, que ven alterados y recortados sus derechos salariales y laborales.
La Dirección General de la Función Pública de la Consejería de Presidencia anunciaba en la reunión de la Comisión Negociadora del Convenio colectivo, que la devolución de la paga extra 2012 a los empleados públicos culminará en enero de 2017, y no este mes de octubre, tal y como estaba previsto en la negociación.
Sindicatos
De esta forma las Organizaciones sindicales más representativas en la Comunidad de Madrid, CSIT, UGT y CCOO conocían a través de un «foro oficial» que el abono del último tramo de la paga extra de 2012 a los empleados públicos se hará efectivo en enero de 2017, fecha límite que contemplaba el Acuerdo de recuperación de derechos, emanado de la reunión de la mesa General de Negociación de Empleados Públicos de 4 de noviembre, para efectuar dicho pago, en caso de que la Administración no tuviera «disponibilidad presupuestaria» para hacer frente a este reembolso.
CSIT ha pedido a «los diferentes representantes de la Administración regional», la necesidad de articular los mecanismos necesarios para que el abono del 100 por ciento de la paga extra 2012 se haga efectivo en el ejercicio presupuestario de 2016, es decir, que los empleados públicos no tuvieran que esperar hasta el 2017 para el cobro total de la paga.
Asimismo, desde CSIT se subraya que las últimas noticias aparecidas en los medios de comunicación, que vienen a manifestar la posible congelación de los salarios públicos para el próximo año, así como nuevos recortes, sin que estas posibilidades hayan sido ratificadas oficialmente por Función Pública, demuestran una nueva falta de respeto hacia los empleados públicos madrileños, que cumplen con responsabilidad, independencia y profesionalidad sus cometidos. EP.