Los hechizos malditos del Gordo y el Flaco

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nacho diaz

Nacho Díaz.

Cuando el domingo por la mañana me levanté hubiese dado todo cuanto estaba en mi mano para sufrir la peor de las resacas y así no tener que hacer frente a las noticias que el día deparaba.  Por un lado la foto del recibimiento de Trump a Farage, destellando dorados solo comparables al más hortera de los aseos de cualquier narcotraficante de los 80, me hizo ver la realidad detrás de esta triste y cruel versión del Gordo y el Flaco en su nueva aventura Salvar el Planeta.

Por si esto no fuera poco cuando me enteré que Marine Le Pen iba a ser entrevistada en la BBC, justo en el mismo día en que se conmemoran a los caídos en la guerras, no pude dejar de sentir un escalofrió tras haberla escuchado decir el jueves que su próxima  victoria supondría la consagración del nuevo orden mundial.

Donald Trump y Nigel Farage.

Trump y Farage, en la Trumo Tower.

Sin haber tenido estomago para escuchar las sandeces de la francesa en tan desafortunado tiempo, las palabras de Susana Díaz comparando el populismo de Trump con el de Podemos vinieron a mi mente pensando que, tal vez, detrás de los comentarios de la andaluza se escondían los lamentos de una vieja bruja despojada de sus poderes por un auténtico diablo burlón al que ya nadie puede hacer frente.

La victoria de Espinar en Madrid de alguna forma sirvió  como antídoto,  a ese conjuro de armonía y estabilidad que la Presidenta y el Aleister Crowley  del socialismo español en que se ha convertido Felipe González, idearon para seguir manteniendo sus oscuros y ocultos reinados, desoyendo a los muchos que les imploraban mayor claridad para los espíritus de la democracia.

Bañera de Tony Montana (Scarface).

Bañera de Tony Montana (Scarface).

Como consecuencia el terrible diablo Pablo Iglesias se ha hecho fuerte amenazándonos a todos con radicalizar más aun un discurso, que muchos preferirán oír antes que dejarse guiar por los hechizos marianos sin futuro o, también, consumir antes que tragarse las pócimas sin esperanza de un PSOE curandero de la nada.

Estando en total desacuerdo con Podemos pero también imaginando la que se nos viene encima con este nuevo régimen fascista global, lo único que puedo decir, por una vez inspirándome en Jesucristo, es que la tibieza no es buena para nada. Ni lo es para Susana Díaz por haber destruido lo único que le quedaba de izquierdas a su partido, ni tampoco lo es para los ciudadanos desfavorecidos en todas partes del mundo, que dentro de poco empezaran a ser víctimas de atropellos viendo coartadas sus libertades individuales, mientras ven por televisión como otros salen a tomar las calles.

Por este motivo entre una actitud que abraza el conformismo y se alimenta de las fuentes agotadas de un discurso que ha permitido el auge de los totalitarismos o las injusticias sociales, como en el caso de España,  y otra que, sin utilizar la violencia, aboga por la revolución,  creo que es de sabios permanecer del lado de quien avoca cambio y no se ha aliado nunca con ningún sistema corrupto.

Alesiter Crowley.

Alesiter Crowley.

Plantearse a estas alturas cual debe ser el modelo de esa revolución, cuando un autentico déspota rige los destinos de la tierra, debe ser el punto de partida de muchas conversaciones sobre todo si se tiene en cuenta que, por ejemplo, el próximo 5 de diciembre Nigel Farage pretende Opiniónsacar a la calle a mas de 100.000 personas para manifestarse a las puertas de la Royal Court of Justice contra la decisión del alto tribunal británico de devolver la soberanía al Parlamento para activar el Artículo 50.

La inminente aprobación de otros presupuestos cargados de recortes en España a la que todos los partidos darán su apoyo, salvo Podemos, por desgracia volverá a tachar a los morados de radicales irresponsables. La negativa a dejarles participar e incluir alguna que otra buena propuesta que, supongo, deben tener, en mi opinión, y por desgracia no servirá más que para construir otro de los muchos telones de aceros que que se empiezan a levantar en todo el mundo para segregar entre los que de verdad auparon a Trump, Farage o Rajoy al poder y a los que se resistieron.