Más de 40 años detonando arte

nacho diaz

Nacho Díaz.

La verdad es que de una charity dedicada a alquilar estudios a artistas que de verdad lo valen, a precios muy por debajo del valor de mercado, con un nombre tan divertido como Acme, uno siempre puede esperar  cosas gratificantes cada vez que cualquiera de sus más de 700 inquilinos organizan un evento o también, como fue el caso de este fin de semana pasado, cuando muchos se unen para organizar una jornada de puertas abiertas.

En esta ocasión para celebrar el 10º Aniversario del Edificio Galleria 24 de los artistas que allí trabajan abrieron sus puertas para mostrar su día a día. Fotógrafos, escultores, músicos, pintores, performers  y todas las posibles combinaciones que se puedan hacer entre ellos, además de muchos otros reconocidos genios difíciles de encasillar deleitaron a los presentes haciéndoles sentir como en casa en sus lugares de trabajo.

Andrea G Artz In Transit

Andrea G Artz In Transit

Galleria es una de las joyas de la corona de Acme, destacando sobre otros inmuebles del grupo por haber sido construido en un complejo que alberga viviendas sociales y apartamentos de súper lujo, gracias a la colaboración con una cooperativa de viviendas.

Caminar por sus pasillos ayer era como descubrir una luz nueva cada vez que se cruzaba una puerta o perderse en un laberinto de sensaciones cada vez que un comentario alumbraba otra conversación, la cual obligaba a buscar el origen de tan oportuna y aguda observación, sin querer dejar por ello de prestar atención a lo que los ojos estaban viendo en aquel momento.

Algo así me sucedió cuando Andrea G Artz, explicándome el valor del negativo para revelar la memoria, en clara referencia a su admirado Proust, me hablaba de su carrera como fotógrafa en The New Yorker y éramos interrumpidos por una cantidad de niños fascinados entrando a su estudio para ver una de sus instalaciones, mientras continuaba explicándome cuanto le gustaba pintar sobre sus fotos, ensenándome algunos ejemplos colgados en las paredes.

columna-nacho-2

De algún modo, también, las acogedoras risas que escuchaba desde el estudio de Terry Ryan me llevaron a visitarlo para darme cuenta que, paradójicamente, sobre un hombre que entre otras muchas cosas trabajaba con textos la única información que pude recabar sobre él eran las imágenes de sus cuadros, collages, pinturas, esculturas y las de sus cuadernos de notas.

Sobre sus originales proyectos cartográficos tan solo encontré fotos y sobre sus series de dianas de colores, que de algún modo me recordaron al Londres de los 60, pensé sin ser un experto en la materia que me envolvían  en un estado de sana psicodelia.

Entre todos los artistas presentes había alguien que tenía un doble motivo para sentirse feliz. La compositora Isa Suarez llegó a Galleria cuando el edificio abrió sus puertas tras ganar la primera Residencia financiada por el distrito de Southwark, Acme y la South London Gallery.

En su labor por potenciar y ayudar a artistas a desarrollar su labor o facilitar el tránsito al mercado laboral a recién graduados, Acme ofrece un programa de residencias, repartidas por casi todo Londres, consistente en ofrecer alquileres gratis  durante un determinado periodo de tiempo, además de una cantidad de dinero para realizar proyectos concretos que, muchas veces, acaban en alquileres indefinidos a quienes por méritos las consiguen.

Terry Ryan

Terry Ryan

Este fue el caso de Isa, quien en el 2006 recibió el equivalente a 5.200 libras en concepto de alquiler por 18 meses y otras 10.000 libras para llevar a cabo su proyecto trabajando con la Asociación de Pensionistas de Southwark, el Centro de Refugiados y otros grupos locales.

En todo este tiempo su carrera profesional ha sido reconocida internacionalmente y, por casualidades de la vida, este fin de semana descubrió que el corto Just Gone, dirigido por Sophie Austin,  para el que compuso la música había ganado el Premio del Jurado en el Festival Internacional de Cine y Migración de Agadir.

Conociendo el espíritu de Acme desde que una de sus responsables, hace ya algún tiempo me explicara que su lugar de trabajo se llamaba así porque hace más de 40 años sus fundadores pensaron que la idea, como los detonadores del Coyote y el Correcaminos no iba a funcionar, el hecho de que a día de hoy sus impresionantes edificios en zonas punteras de la ciudad ayuden a marcar el ritmo de la vida artística Londinense no puede dejar de hacerme cierta gracia al recordar cómo  al menos una vez el odioso pajarraco cayó víctima de tan adorable criatura.