Madrid, una ciudad para no olvidar

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Madrid

Se dice que uno no conoce su ciudad hasta que recibe visita. Ese día en que miras los rincones con los ojos de tu visitante descubres una nueva ciudad. Ese no suele ser el caso de Madrid, porque es raro no detener la mirada en el elenco de atractivos de la capital. Pero, ¿estamos seguros de que conocemos bien la ciudad? Lo mejor para responder a esta pregunta es salir de casa y abrir los ojos, pero también existen alternativas que facilitan la visita y dotan de mayor sentido a lo que vemos. Empresas como Madrid and You ofrecen un servicio de visitas guiadas por Madrid personalizado especialmente útil para aquéllos que disponen de poco tiempo para disfrutar de la ciudad, o bien para aquéllos que prefieren centrarse en algún rincón especial. Y en cuanto a rincones, Madrid tiene infinidad.

El voluptuoso Madrid de los Austrias seduce la mirada y golpea la razón. Floreció en una época de hegemonía política, militar y económica en el siglo XVI, pero también evoca el final triste de una España que atesoraba los recuerdos de su esplendor en el siglo XVIII. El estilo afrancesado de los palacios de esta última época da cuenta del statu quo durante su construcción, nos comenta Diego Antoñanzas, de Madrid and You.

El Museo del Prado es un mausoleo de oro para ese imperio que posó más que sus ojos sobre tierras holandesas e italianas. Velázquez nos lo recuerda en “La rendición de Breda” que ilustra el final del heroico sitio de la ciudad holandesa. Dentro del complejo arquitectónico residen los mejores artistas en la historia de la pintura. El Jardín de las Delicias, rescatado por el interés de Felipe II nos contempla cinco siglos después de su concepción desde las paredes de la mejor pinacoteca del mundo. El Prado pide tiempo para su colección inconmensurable y desde Madrid and You nos comentan que lo mejor es hacer una visita seleccionando lo más interesante.

Hacer turismo por Madrid es tocar las mismas cicatrices del país. La destrucción de monumentos como el Palacio del Buen Retiro durante la oposición a los franceses, o de parte de la ciudad, inevitable empalizada durante la Guerra Civil. De lo que se ha borrado, queda la historia, de lo que queda, también. El Palacio de Comunicaciones, hoy sede del consistorio de la ciudad, gobierna arrogante a la misma Cibeles, que se hace pequeña ante el primer modernismo de la ciudad.

El magnífico metro madrileño articula diferentes puntos turísticos de la villa. El mismo metro en la parada de Goya ofrece destellos de cultura. Uno dispone de pocos minutos para contemplar el genio mordaz del zaragozano. Genio que por otro lado queda plasmado entre las paredes del Museo del Prado.

La Puerta del Sol es el recuerdo común del Año Nuevo en nuestro país. Cualquiera que tenga más de 25 años tendrá una imagen indeleble del reloj en la medianoche del 31 de diciembre. Hoy es el destino de cientos de extranjeros que cogen dos aviones en 24 horas, solamente para vivir la Nochevieja a la española.
La famosa Plaza del Sol antaño también fue sede de disquisiciones artísticas y culturales, y foro de los chismes y cotilleos del Siglo de Oro. A su manera, hoy las letras también iluminan la plaza, las del cartel de Tío Pepe.

Son muchas las maravillas de Madrid que conocemos, pero de vista, porque ahí están todos los días, pero muchas veces no nos paramos a contemplar. Tanto para madrileños como para foráneos hay opciones para descubrir Madrid y captar esos detalles en los que quizá no reparamos. Madrid and You ofrece una alternativa muy atractiva, a pie de asfalto, respirando la ciudad desde la calle. Nos enseña los monumentos de la ciudad y nos explica sus detalles, nos retrata el paisaje que vio nacer a esos edificios y plazas pero también propone opciones para que no se obvien lugares desconocidos.