Muchos madrileños contemplaron In situ el empate del Real Madrid en Barcelona

DEPORTES. Tras una nueva edición del considerado por muchos como mejor partido del planeta, un Madrid-Barcelona, clásico duelo por antonomasia de la Liga española, decir que de nuevo la mayor cuota de gloria, como sucediese en Lisboa, correspondió al madridista Sergio Ramos, que salvó un punto vital para su conjunto cuando apenas quedaban escasos compases para introducirnos en el tiempo extra.
En una nueva ocasión, y también a genial centro de Luka Modric, como en la final disputada hacer un par de años en la capital portuguesa, el orgulloso central sevillano consiguió un tanto para los merengues en uno de esos momentos (casi minuto 90) exclusivos para los más grandes deportistas. Y sin duda, Ramos, con sus virtudes y sus defectos, se encuentra entre ellos.
Multitud de aficionados madridistas se desplazaron desde la Capital a la ciudad Condal, aunque únicamente unos pocos tuvieron la fortuna de poder contemplar el espectáculo desde dentro de los dominios físicos del Camp Nou. Aproximadamente, unos 600, que apoyaron fervientemente a su equipo durante los 90 minutos, y que en las postrimerías de la contienda recibirían un premio para el viaje de vuelta a modo de gol. Luego, en el campo, quedaría el feliz desenlace definitivo de lo narrado en este resumen entre Barcelona y Real Madrid.
En lo meramente deportivo, el Real Madrid quedó bastante descontento con la actuación arbitral a cargo de Clos Gómez. Perjudicó a los blancos en varios lances del encuentro, en los cuales reclamaron varios penaltis y la no concesión del tanto ilegal culé anotado por el charrúa Luis Suárez, ya que se encontraba en fuera de juego por escasos centímetros.
Uno de los más reclamados fue el cometido por Javier Mascherano cuando sólo corrían dos minutos de reloj. No fue el único que protagonizó, ya que escasos veinte minutos después agarró de forma escandalosa a Cristiano Ronaldo en el área ante la impasiva mirada del colegiado aragonés, un viejo conocido por la parroquia visitante, y no precisamente de buen parecer.
Carvajal también cometió un penalti que quedaría impune al filo del descanso tras un centro de Jordi Alba, en el que extiende en demasía su brazo, y acaba por cortar la trayectoria del esférico.
Pero al margen del gol, los blancos aún reclamarían un par de penas máximas más por sendas manos de Piqué e Ivan Rakitic. Estos dos lances, un tanto menos claros, dicho sea de paso, pero igualmente sospechosos.
Hubo una parte para cada equipo. El Madrid controló grandes fases de la primera, y tal vez desperdició una ocasión de no hacer más daño antes del descanso a un rival que aún andaba dubitativo y con tintes de cierta enfermedad.
Al poco de reanudarse el choque, ya en el segundo acto, el killer uruguayo adelantaría a su equipo de cabeza tras un centro de Neymar, que bota una falta en la que el ex del Liverpool le gana la batalla por la posición a Lucas y Varane.
Tuvo el Barça la oportunidad de sentenciar el encuentro en unos minutos posteriores al gol en los que agradeció de sobremanera la incursión de Iniesta, al margen claro está del cambio de tendencia moral en la tropa tras golpear primero.
No obstante, no terminó de cerrar el partido, y tras una falta absurda de Arda en el flanco izquierdo cometida sobre Marcelo en el minuto 89, llegaría el centro preciso del timón croata para que Ramos escribiese una nueva página en su colección de actuaciones meritorias en momentos épicos.
1-1, y los madridistas que vuelven de Barcelona con algo más de tranquilidad tras haber visto que podían volar los 3 puntos pese a la gran primera parte….