Terrorismo ¿Dónde está la gracia?

José León de la Granja.
Se define la libertad de expresión como el derecho fundamental a decir, manifestar y difundir de manera libre lo que se piensa sin ser sancionado. Tiene limitaciones, como es el caso de la protección de los derechos o la reputación de los demás, la seguridad nacional, el orden público, la salud pública y la moral. No lo digo yo, lo dicen los tratados internacionales. Así, nadie puede expresar ideas intolerables como jalear a asesinos o promover la pederastia.
El terrorismo es el intento de dominación por medio de la violencia, el control que se busca a partir de actos ilegales cuyo fin es infundir miedo. Durante muchos años, la banda terrorista ETA sembró el miedo en España; sus actos mafiosos resquebrajaron miles de sueños. Ante crueles y brutales asesinatos como el de Miguel Ángel Blanco, los españoles reaccionamos con vehemencia, dejando claro a los asesinos y su entorno que su imperio del miedo había terminado.
Se debe aplicar la Ley y se debe juzgar y sancionar a los asesinos y a quienes les alientan, enaltecen o apoyan. Que se recuperen las armas y se resuelvan todos los crímenes para que no quede ninguno impune.
Pero llega un momento en que la fuerza de la sociedad democrática española, y la impagable labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ha debilitado el terror etarra y de pronto aparecen… ¿las bromas?
Acaba de estallar una bomba al paso de su coche camino del colegio e Irene Villa y su madre han sido brutalmente mutiladas ¿Dónde está la gracia?
Cuando ETA acabó con la vida de Fabio Moreno, con dos años, su hermano mellizo, Álex, se quedó mudo mucho tiempo… ¿Dónde está la gracia?
Atentado de Hipercor o el de la Plaza de Ramales… ¿Dónde está la gracia?
Algunos se ríen del asesinato de Carrero Blanco y otras personas en diciembre de 1973 pero no le veo la gracia por ningún lado. No es libertad de expresión, se traspasan sus límites y, por ello, es oportuna una sanción penal.
Y ahora lo de Txapote, el asesino de Miguel Ángel Blanco. Uno de las asesinos más cobardes y despiadados. Una mala bestia. Resulta que su padre está mayor y enfermo, y el Juez ha autorizado su salida de prisión para verle. ¿Acaso los padres de Miguel Ángel pueden ver a su hijo más allá de una fría lápida? ¿Por qué Fernando Altuna tuvo que soportar la muerte de su padre a manos de la mafia etarra y este carnicero tiene derechos?
No perdamos el rumbo ni bajemos los brazos: no nos van a callar.
Siempre con las Víctimas.