Yo acuso

Share:

José León de la Granja.

La expresión “J’accuse” de Zola ha sido utilizada de varias maneras para, en general, no consentir la impunidad y para denunciar la indiferencia de los que saben y callan.

Tras los actos majaderos desarrollados por la banda terrorista ETA y su entorno en Bayona, surgen las opiniones que tergiversan la realidad, que pretenden blanquear el terror criminal y que mezclan ideas y hechos con la finalidad de obligar a mirar hacia otro lado.

Yo acuso a quienes alaban actos en los que unos delincuentes, unos desalmados terroristas, escenifican la entrega de material bélico como si a través de la misma nos perdonaran la vida.

Algo así como “que sepas que entrego armas que podría usar para matarte y quiero que me aplaudas”. Como alguno ha comentado, es como si el asesino de tu padre se presenta en una comisaría con el arma homicida pidiendo impunidad y cariño…

Yo acuso a quienes mezclan diferentes atrocidades para ¿justificar? la violencia de ETA. Algún descerebrado ha llegado a insinuar que mientras no se desagravie la memoria de los represaliados por Franco no habrá reparación para las victimas etarras ¿Cómo? Si algo caracteriza a las víctimas del terrorismo etarra es la condena de cualquier acto fanático o brutal.

¿Por qué se las mezcla con otros hechos violentos para mancillar su memoria?

Yo acuso al “Carnicero de Mondragón” (sic) de ser un individuo despreciable, una alimaña que se jacta en público de haber ejecutado a decenas de personas ¿Actuará la Fiscalía de oficio para que este animal se pudra en la cárcel? Espero y deseo que la Justicia Divina, porque la humana ha cedido con este psicópata, ponga en su sitio a quien no se arrepiente de haber matado incluso a niños.

Yo acuso a quienes difunden las necias propuestas de Otegi y su entorno y le tratan como “hombre de paz” cuando insiste en justificar la muerte de cientos de personas a manos de la crueldad etarra. Acuso a quienes velan por el dolor de familiares de presos etarras que tienen que trasladarse a diferentes cárceles de España mientras las viudas y los huérfanos de las victimas terroristas solo pueden acudir a los cementerios. Eso es lo que algunos desean con todo este teatro: la “paz de los cementerios”, en la que las víctimas de ETA casi deben pedir perdón por existir.

Terminaré de nuevo con otra frase célebre de Emile Zola: “Lo repito con una certeza aún más vehemente: la verdad está en marcha y nada la detendrá”: No a la impunidad de ETA.

Siempre con las Víctimas.