Fun Home, el excelente musical

nacho diaz

Nacho Díaz.

Como no leo novela gráficas ayer no sabia a que atenerme cuando fui a ver la adaptación musical de Fun Home, galardonada con cinco premios Tony. Sin embargo, a los cinco minutos escasos de sumergirme en la historia supe que iba a disfrutar con la inmensa humanidad de su protagonista desde que la oi decir que su padre era gay y se había suicidado tirándose a la vía del tren y que ella se había convertido en una dibujante lesbiana.

Muchos de los que la estábamos viendo no pudimos evitar una sonrisa tierna motivada por la naturalidad con la que empezó desde ese momento a contar su vida desde que era niña y su padre aparecía sobre el escenario a veces como el magnifico progenitor de la protagonista de El pozo de la soledad, siempre dispuesto a apoyar a su hija o, como el neurótico marido atormentado que se comportaba de una manera ruin y mezquina con su mujer llegándola incluso a acusar de ser la única persona en el mundo que no se daba cuenta de la clase de hombre que era.

En cualquiera de los casos las tres actrices que daban vida de forma simultanea sobre el escenario a la protagonista como una preadolescente, una estudiante universitaria y la famosa dibujante en la que se acabó  convirtiendo, lejos de perecer ante los estereotipos de cualquier coming out story, creaban una narrativa bastante más que creíble de una lesbiana cultivada y segura de si misma capaz de enamorarse de Colette, siguiendo consejo paterno, antes de besar y enamorarse de su primera novia.

funhome

Tal vez porque su padre, profesor de literatura inglesa y funerario, le recomendaba libros desde muy pequeña y apostaba por desarrollar su talento artístico, no pude encontrar en toda la historia un solo momento de remordimiento o de lamento en boca de esta heroína.

A lo mejor podría parecer que el padre se suicidó  al verse incapaz de asumir que había engendrado a una hija que pensaba iba a ser tan desdichada y desgraciada como él, siempre viviendo en la penumbra y la furtividad, pero lo cierto es que de ella poco o nada se oyó sobre el tradicional “sentirse distinta e incomprendida” y desde que tuvo el valor de entrar en la Gay Union de su universidad su vida se encaminó  de la misma forma y manera en la que se encaminaron la de todos que tuvieron la dicha de cruzar umbrales similares.

Esto por supuesto si chocaba de manera estremecedora con las aventuras amorosas de su padre que le sentenciaron a tratamiento psiquiátrico por corrupción de menores pero en ningún momento su hija y  él tuvieron la oportunidad de discutirlo.

El mismo deseo que condenaba al padre daba la libertad a la hija creando un distanciamiento entre ambos imposible de acotar ante la negativa del padre de convertirse en el discípulo de su hija, aprendiendo de una libertad que nunca se vio obligada a vencer trauma alguno.

Mientras que la hija amaba el padre se veía obligado a recurrir a trabajadores sexuales o a emborrachar al joven que cuidada de ella y sus hermanos cuando eran pequeños. Mientras que la madre y esposa sufría en silencio el pensar que se había casado con un pervertido la hija presentaba a su novia en casa después de haber hecho el amor con ella la primera noche en que la conoció y,  mientras que el padre se confundía más con su carácter obsesivo manifestado en la restauración de muebles, evadiéndose de la realidad, su hija solo quería saber el porque le había regalado a Colette, buscando un punto de encuentro común para ambos, donde unirse y revisar su pasado.

Pero  él solo daba la callada por respuesta, pretendiendo ser un hombre que nunca había roto un plato, incapaz de afrontar una conversación entre seres casi semejantes, separados por  circunstancias de la vida que nunca le impidieron dar a sus hijos la mejor vida feliz.

Digo porque el número en el que los tres hermanos cuando eran pequeños salen de un ataúd y se ponen a bailar, cantar y a lustrarlo en el  más puro estilo Broadway para ayudar a su padre con un anuncio de la funeraria, solo puede provenir del recuerdo, el talento y la imaginación de alguien que no tiene  maletas cargadas de tragedia, y esta dispuesta a revisar su vida sin tristeza tan solo denotando que si la desgracia se cernió sobre ella fue por culpa de un hombre que no supo entenderse a si mismo y de todos los que lo hicieron posible en una época y cultura de tinieblas, cuya oscuridad no podría ser tan siquiera remotamente iluminada por el mejor ejemplo de amor entre un padre y una hija  y viceversa como Fun House viene a demostrar.