La soledad, un peligro para las personas con ideas suicidas

portada alba ruiperez

José Manuel Dolader. 

Alcoholismo es igual a pérdida de trabajo y amigos; ludopatía es igual a engaños a la familia y en el trabajo; ruptura sentimental es igual a desengaño y frustración; en muchos casos las personas que padecen una enfermedad mental grave se sufrirán el aislamiento  y el estigma social; podíamos seguir con los desahucios o el bullying.

En la mayoría de estos casos, el denominador común es la soledad que sienten estas personas al verse diferentes a pesar de que en la mayoría de las ocasiones también tienen personas dispuestas a ayudarles.

No todas las personas que sufren alguno de estas patologías van a terminar suicidándose, pero sin embargo podemos afirmar que la inmensa mayoría de las personas con ideas suicidas están sufriendo en soledad alguna de estas siete situaciones que pueden llevan a las personas a suicidarse.

Alba Ruiperez es una joven de Paterna que a pesar de su belleza y juventud un día decidió que la vida no valía la pena e intento suicidarse, afortunadamente para ella y los que le quieren, no lo consiguió. Su falta de valentía para hablar de sus problemas con su familia o con el círculo más cercano de amigos, le volvió a llevar a tener nuevamente otra idea suicida, pero de nuevo la diosa fortuna se puso de su lado al hacerle pensar que sus padres y su hermana no se merecían que les hiciera esto. Ella estaba disgustada con sus seres queridos porque creía no se preocupaban lo suficiente por ella y no le ayudaban a salir de esa depresión que le hacía encerrarse en su habitación sin comer ni tener vida social. Alba se olvidaba por culpa de su enfermedad, que ninguno nacemos con la experiencia suficiente para comprender los mensajes de auxilio que emiten las personas cansadas de vivir.

Alba Ruiperez contando sus experiencias el pasado mes de mayo durante la jornada "Suicidio y Medios de Comunicación" organizada por la Asociación La Barandilla  en el Salón de actos de la antigua Casa de fieras en el Retiro de Madrid, con todo su aforo lleno de profesionales, intentando que nadie pase por el sufrimiento que ella ha tenido por no poder explicar a nadie su terrible secreto.

Alba Ruiperez contando sus experiencias el pasado mes de mayo durante la jornada “Suicidio y Medios de Comunicación” organizada por la Asociación La Barandilla  en el Salón de actos de la antigua Casa de fieras en el Retiro de Madrid, con todo su aforo lleno de profesionales, intentando que nadie pase por el sufrimiento que ella ha tenido por no poder explicar a nadie su terrible secreto.

 

Carlos Soto, responsable de comunicación de red AIPIS explicaba a los medios de comunicación en la rueda de prensa anual que realiza la Asociación La Barandilla para conmemorar el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, que él y su mujer no supieron descubrir los problemas que sufría su hija ya que esta trataba de ocultar su depresión y como todos los padres que desconocen la posibilidad de que una joven pueda llegar a tener ideas autolíticas , no pudieron evitar su suicidio porque nadie les habló de este tema tan tabú en España
 Dos años después de la perdida tan dolorosa que supone la perdida de una hija querida y amada, es consciente que es totalmente necesario que personas como él “supervivientes a un suicidio” (así se llaman los familiares) sean escuchados por la sociedad, ya que una vida vale la pena ser salvada, y seguir ocultando el tabú del suicidio que sufrimos en España solo ayuda a evitar ayudar a las personas que más apoyo necesitan por su terrible situación.

Alba Ruiperez ha seguido el camino de Carlos Soto y quiere aportar su rayo de luz y ha creado el documental Una de 800 MIL que el próximo domingo 9 de septiembre presentará en el Teatre Municipal Francesc Tárrega de Benicassim.

El psicólogo Javier, “escucha” del TELÉFONO CONTRA EL SUICIDIO 910 380 600 después de visualizar este magnífico documental ha dicho: “sabemos los profesionales de la salud mental que colaboramos con este proyecto social de ayuda a las personas con ideas suicidas, que una persona con ideas autoliticas siente una tremenda soledad ya que no sabe a quién contar ese terrible dolor que le hace pensar que lo mejor para dejar de sufrir es quitarse la vida, pero después de ver este documental, estoy más seguro que nunca de que es necesario seguir hablando de suicidio para que sepan estas personas que somos muchos los que queremos ayudarles a salir de su sufrimiento”.

A los lectores de este medio les ofrecemos por primera vez en un medio de comunicación el enlace a este documental que no dejará a nadie indiferente:

Gracias Alba por dar la cara por los que ya no pueden hablar y por todos los que no saben y desconocen que vale la pena vivir.