Ethereum trata de defender tímidamente los 3 dígitos

Fuente: Pixabay.

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Si en noviembre del año pasado los inversores de criptomonedas sonreían en pleno impulso alcista, este año están afrontando importantes pérdidas y han tenido su Black Friday particular. Ethereum ha sido una de las criptomonedas que más ha sufrido el envite de los osos en el enésimo movimiento bajista del mercado y trata de mantener la importante barrera psicológica de los 100 euros.

¿Hasta cuándo seguirá cayendo Ethereum? ¿Está justificado el desplome del gigante de los contratos inteligentes?

Predecir el fondo absoluto de este mercado bajista parece arriesgado y no son pocos los gurús del criptoespacio que se han quemado tratando de hacerlo. Lo que desde nuestra sección de Economía sí podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, es que hasta que Bitcoin no se estabilice en un nuevo soporte no habrá recuperación posible en el precio del Ethereum.

Fuente: Pexels.

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Actualmente existe una gran correlación entre los movimientos del Bitcoin y los del resto de criptoactivos. Algo que parece negativo, puede terminar siendo positivo, ya que se producen movimientos de precio irracionales que pueden aprovecharse. Hay un contraste palpable entre valor fundamental alcista, como esta guía de Ethereum explica detalladamente y valor técnico bajista, a tenor de los últimos movimientos de precio

Un factor clave de este desplome lo encontramos en el análisis de las tesorerías de los proyectos que se financiaron mediante ICO (oferta inicial de monedas). El exceso de liquidez que han estado inyectando en el mercado durante los últimos meses ha actuado como supresor del precio. La buena noticia para los poseedores de Ethereum es que esta liquidez ya se ha introducido al mercado a estas alturas del empuje bajista. Si el equipo de un proyecto financiado mediante ICO no ha vendido ya sus ether por euros o dólares, es poco probable que lo haga ahora a estos precios tan bajos.

Muchos predecían el estallido de la burbuja de las ICOs y el aumento del celo regulatorio ha sido su detonante en 2018. Aunque ello suponga sufrimiento para muchos inversores, al final del túnel saldrán beneficiados de este cribado. Los mercados someten a sus activos, más tarde o más temprano, a un auténtico proceso de selección natural en el que solo los más fuertes sobreviven. De esta manera, cabe esperar la desaparición de las numerosas ICOs fraudulentas o inviables que han plagado el mercado al calor de la manía especuladora y el resurgimiento con fuerza de las que sí merecen la pena.

¿Estamos ante una oportunidad histórica o se trata de la última ocasión para salvar nuestros euros? ¿Volverán los entusiastas del Ethereum a poner un pie en la luna? Solo el tiempo lo dirá, pero decantarse por la recuperación de esta criptomoneda no parece una idea del todo descabellada, especialmente si nuestro horizonte de inversión es a largo plazo y si analizamos el desenlace de burbujas pasadas.

Ethereum tiene varios ingredientes importantes que hacen presagiar su resurgir victorioso: fue el primero en mover ficha en el campo de los contratos inteligentes, apuesta claramente por la descentralización, cuenta con mentes brillantes en su equipo de desarrolladores y tiene una capitalización de mercado envidiada incluso hoy por muchos proyectos rivales.