El teatro quiere ayudar a romper barreras

José Manuel Dolader.
Llega a Madrid una obra de teatro impactante porque la directora de «El silencio de Elvis» quiere romper barreras en favor de las personas diagnosticadas con algún problema de salud mental.
En esta ocasión va a reflejar la parte más dura de la vida de las personas que sufren algún trastorno mental grave. La esquizofrenia está diagnosticada como una enfermedad mental grave que hace que los afectados sufran mucho por la incomprensión que sufren por parte de la sociedad y en muchas ocasiones por la propia familia. Las familias también son protagonistas en esta obra, ya que estamos en un país donde nuestra tradición afortunadamente muy arraigada nos hace ligarnos de por vida a causa de nuestros lazos de sangre.
Una obra que podremos ver desde el 30 de enero hasta el 10 de febrero en el Teatro Infanta Isabel en Madrid..
Un papel impresionante el que desarrolla en esta obra el actor Pepe Villuela, para adentrarse en la vida de una personaje, tan difícil de llevar a un teatro sin herir susceptibilidades.
Las entradas pueden conseguirse en la propia taquilla del teatro o a través de https://www.entradas.com/entradas-el-silencio-de-elvis-con-pepe-viyuela-madrid.html
Todavía existen entradas a 14€ para el jueves 30
SINOPSIS DE LA OBRA TEATRAL
Vicentín es un chico diagnosticado de esquizofrenia.
Es muy alegre, le encanta cantar y bailar. Tiene el alma de Elvis en el interior. Su don es saber lo que la gente va a decir, su deseo, concursar en todos los realities de la tele. Su cruz, y la de su familia, sufrir una enfermedad mental en un país en crisis.
Un cóctel de emociones ancestrales, donde el estigma y el miedo a lo desconocido, a lo incontrolable, desestabiliza a nuestra sociedad, apresando y presionando a nuestro joven protagonista hasta que su única posibilidad de libertad es convertirse en pájaro.

El cartel original de esta obra teatral.
NOTA DE LA DIRECTORA
La esquizofrenia tiene alma de Elvis
Pepe Viyuela, Sandra Ferrús, Concha Delgado, Susana Hernández, Elías González y Martxelo Rubio ponen voz a ‘El silencio de Elvis’, una obra redonda con un lenguaje y unas situaciones que llevan de la risa al llanto, como la vida misma, y a la vez, nos enfrenta a un drama social: la enfermedad mental.
Escrita y dirigida por Sandra Ferrús, ‘El silencio de Elvis’ podrá verse del 30 de enero al 10 de marzo de 2019 en el Teatro Infanta Isabel.
Sandra Ferrús ha escrito una obra de terciopelo, una obra tan sincera, tan límpida de sentimiento que te emociona sin pretenderlo. No hay carga melodramática. Todo es trágico, tanto que a veces te ríes. Te ríes a tu pesar, pues nada de lo que dice el texto intenta hacer reír, pero la locura bebe el vino de la risa y tiene sentimientos de terciopelo, pero es terrible y cruel. La obra maneja mitos que son los dioses de lo moderno.
Vicentín es un chico diagnosticado de esquizofrenia. Es muy alegre, le encanta cantar y bailar. Tiene el alma de Elvis en su interior. Su don es saber lo que la gente va a decir, su deseo, concursar en todos los realities de la tele. Su cruz, y la de su familia, sufrir una enfermedad mental en un país en crisis. Un cóctel de emociones ancestrales, donde el estigma y el miedo a lo desconocido, a lo incontrolable, desestabiliza a nuestra sociedad, y a nuestro joven protagonista .
‘El silencio de Elvis’ es un viaje al interior de la mente de Vicente, que sufre esquizofrenia. Vivimos con sus padres la incomprensión, el hartazgo, el miedo, la desesperación. Nos chocamos junto con Sofía, su hermana, contra el muro de la administración, del sistema sanitario, del rechazo. Y conocemos, a través de un quinto personaje, al mismísimo Elvis Presley, a un psiquiatra, una psicóloga, un compañero de la cárcel… todos los personajes que entran y salen de la mente y de la vida de Vicente. Y hacemos todo este viaje desde la impotencia y el amor. El amor primitivo, profundo, incondicional que se dan unos a otros.
Actualmente nuestro país atraviesa una crisis a todos los niveles, económica, social, de confianza, de valores… En estos momentos sufrir una enfermedad mental puede llevar a la exclusión social.
De aquí nace la necesidad de Sandra Ferrús de poner voz a estas personas y sus familiares. Poner voz desde el sitio que ella conoce: desde las tablas, el amor y la alegría. Sin mayor pretensión, lo único que pretende con esta obra es que todos podamos conocer un poco más de cerca a estas personas.
Sandra Fernandez Ferrus
En definitiva, si eres profesional, usuario, amigo o familiar, vale la pena acercanos al centro de Madrid a visitar el magnífico Teatro Infanta Isabel en la calle Barquillo nº 24 y apoyar un proyecto que habla de lo que otros ocultan.
Y si simplemente te gusta el teatro o lo quieres conocer, esta es una buena oportunidad para adentrarte en esta forma de ocio tan entretenida.