La industria química, un motor económico en Madrid

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La industria química es uno de los motores económicos de España y su crecimiento en la última década registra algunos de los mejores datos del mercado nacional. Y el caso de Madrid no es diferente. En la comunidad el peso del sector ha aumentado de forma significativa.

Las empresas químicas en Madrid han potenciado su actividad especialmente mediante las ventas al extranjero, mayoritariamente hacia otros países de la Unión Europea pero también hacia América y Asia.

Otra de las virtudes más significativas es la calidad en el empleo, con una de las tasas más alta de empleo indefinido del panorama nacional. Según la patronal del sector, un 94% del total. Uno de los motivos principales de esta estabilidad es el nivel de competencia de sus compañías, empujadas de forma positiva por la inversión y la investigación.

Por otra parte, cabe destacar que el sector químico es uno de los más seguros. Sus datos, comparados con el resto de actividades económicas, según el Observatorio Estatal de Condiciones del Trabajo, registra un índice de incidencias de accidentes muy inferior a la media de la industria española. Siendo en 2018 casi ocho veces menos.

La Comunidad de Madrid es la principal locomotora económica de España con un crecimiento afianzado superior a la media y con una influencia positiva tanto para las empresas como para los ciudadanos. Cerró 2018 con un incremento del 3,7 y en total se quedó a 6 décimas del PIB de Cataluña con una población sensiblemente inferior. Además, Madrid continúa siendo la comunidad con una mayor producción, siendo el PIB per cápita de 34.916 euros

La industria química en la Comunidad de Madrid combina los modelos de las grandes multinacionales internacionales y empresas locales de tamaño medio y pequeño. Muchas de estas pymes se han destacado en producir productos con un alto potencial y valor de exportación como las pinturas, los disolventes o los pesticidas.

No obstante, el principal motor de la industria sigue siendo la industria del automóvil, especialmente los polímeros que participan en la fabricación del caucho y el plástico.

En España, el sector químico supone un 5% del total del producto interior bruto y tiene potencial para seguir incrementando esta cifra en los próximos años.

Cabe destacar  la rama de los disolventes como una de las que está siendo más demandada en los últimos tiempos con productos como el acetato de metilo, el acetato de propilo o la dimetil cetona, participando de forma activa en múltiples campos del sector industrial.