El futuro de las ciudades pasa por la rehabilitación de las viviendas

ventanas Hoco

MADRID. A pesar de que la pandemia de Covid-19 ha dejado las ciudades semidesiertas, lo cierto es que la ola de frío que congeló España en las últimas semanas nos dejó imágenes de otra lacra que afecta a la sociedad del siglo XXI: la contaminación en nuestras ciudades. Por eso, cada vez son más las personas que apuestan por la rehabilitación de sus viviendas para blindarse ante el frío en invierno, el calor en verano, reduciendo considerablemente nuestra huella de polución y, de paso, ahorrar mucho dinero en las facturas de la energía. 

Para tener una casa bien adaptada, lo más importante es tener la casa bien aislada. En ese sentido, los expertos de ventanas Hoco nos explican que es capital unas buenas ventanas para aislar nuestra vivienda. No sólo de los elementos, también de otro tipo de contaminación de la que se habla menos, pero que afecta a todos los habitantes de las ciudades, la contaminación acústica. También por un tema de seguridad. 

El objetivo definido por el Gobierno antes del Covid-19 pasaba por rehabilitar energéticamente 1,2 millones de casas durante la próxima década. Un plan que además cuenta con financiación proveniente de los fondos europeos cuya partida podría rondar entre los 1.000 y 4.000 millones de euros al año.

En total, el Gobierno prevé destinar una inversión de 27.122 millones de euros a lo largo de los próximos diez años. De esta cantidad, un 27 %, 7.307 millones, provendrían de fondos públicos tanto estatales como europeos, para la rehabilitación de la envolvente térmica de 1,2 millones de viviendas y la sustitución de casi cuatro millones de instalaciones térmicas.

Impulso económico

La rehabilitación de las viviendas es uno de los pilares del sector de la construcción en España.  No solo es un elemento que impulsa su actividad económica. También es dinamizador del empleo. Según estimaciones de la Fundación Laboral de la Construcción,  la rehabilitación energética en el sector de la edificación podría crear entre 33.000 y 88.000 puestos de trabajo.

Para que nos hagamos una idea, las viviendas suponen oficialmente el 40 % de las emisiones contaminantes en nuestro país. Esta cifra aumenta hasta el 56 % si se añaden otros edificios, frente al 13 % que representa el parque de automóviles, según la Plataforma de Edificación Passivhaus.

El presidente de esta plataforma, Bruno Gutiérrez, indica que cuatro de cada cinco edificios son ineficientes, lo que quiere decir que no disponen de los niveles adecuados de aislamiento térmico o carecen de él. Esto supone que dichos inmuebles tienen filtraciones de aire incontroladas que repercuten en el consumo energético y no emplean sistemas de generación eficientes.

El presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Juan Lazcano, ha puesto cifras sobre la mesa. Asegura que destinando 2.000 millones de euros en rehabilitar 120.000 viviendas al año generaría riqueza por valor de 52.000 millones. Eso sí, la patronal solicita bonificaciones fiscales ligadas a la calificación energética de los edificios, entre otras medidas, como establecer un IVA reducido a la rehabilitación y que las ayudas y subvenciones no tributen como incremento patrimonial.

Algunas comunidades autónomas se han dado cuenta de la importancia de la rehabilitación de viviendas. Consideran que destinar dinero a la rehabilitación de edificios no es un gasto, es una inversión. Una inversión para unas ciudades más limpias pero también en términos económicos y de puestos de trabajo. Conscientes de ello, la Comunidad de Madrid puso en marcha Plan Renove Comunidad de Madrid 2020. El importe de las ayudas es muy considerable, ya que alcanza los 110 euros por cada m2 de vidrio instalado. En el caso de que se supere el 25% del precio total, con la instalación incluida, la dotación alcanzaría el 25% del presupuesto final. 

Ayudas sustanciales para que todo el mundo pueda llevar a cabo la rehabilitación de su domicilio y conseguir un triple objetivo: ahorrar en energía, disfrutar de la vivienda sin pasar frío en invierno ni calor en verano y ser medioambientalmente sostenibles.