La importancia de la enseñanza virtual

391
0
Share:

No se trata exclusivamente de las circunstancias que vivimos actualmente, ya que la educación virtual se ha ido implantando en nuestra sociedad hasta convertirse en una realidad incuestionable y cada día más patente en todo tipo de enseñanza superior.

En Ibercampus ya hemos hablado en otras ocasiones de la importancia que está adquiriendo la educación virtual. Sin embargo, en esta publicación nos gustaría profundizar un poco más en sus características y en la necesidad de formación por parte del profesorado.

A grandes rasgos, solemos confundir educación online con educación a distancia. Esta última ha estado encarnada, por ejemplo, por la UNED, la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Tengamos en cuenta que la UNED, al igual que otras universidades, se fundó en 1972, antes de que existiera internet o la enseñanza virtual.

En el caso de la educación online, el estudiante dispone de un sistema de aprendizaje que está constantemente a su disposición, caracterizado por la interacción con el profesor. Es bien cierto que instituciones como la UNED han ido implementando la educación online a su modelo a distancia, pero, a priori, no tenemos que estar hablando de la misma circunstancia educativa.

La enseñanza virtual se caracteriza por la planificación constante de lo que el alumno tiene que realizar a lo largo de un periodo de tiempo determinado, desarrollando un aprendizaje adecuado mediante el sistema de acompañamiento docente mencionado.

Para que nos hagamos una idea más clara de la diferencia, en la educación a distancia casi siempre hay un espacio virtual, pero no un planteamiento de todo lo que necesita el alumno ni de cómo se desarrollará ese aprendizaje.

La importancia de la educación online en los tiempos que corren es incuestionable, principalmente por los beneficios y las facilidades que reporta, tanto para el equipo docente como para los alumnos. Sin embargo, en la actualidad, se plantean algunos retos para hacer que esta educación sea lo más eficiente posible.

2

Uno de los principales retos es ofrecer una experiencia óptima al alumno, en la que se pongan a su alcance recursos de manera orgánica y atractiva. Probablemente, en este aspecto, la educación virtual debe mirar hacia el sector del ocio y del entretenimiento, pues ha sido una de las industrias que antes ha tenido que adaptarse a la tendencia digitalizadora que vivimos en la actualidad.

Un claro ejemplo de adaptación de un formato físico a uno digital lo vemos en el sector del juego. Si echamos un vistazo a los principales casinos online como VegasSlotsOnline, veremos cómo comparten algunas características que les han posibilitado cosechar un éxito creciente y un aumento constante de usuarios: la experiencia es cada vez más inmersiva, más similar a la real, sin necesidad de moverse de casa; la variedad de juegos es muy amplia y atractiva, y el servicio de atención al usuario está muy cuidado.

Si extrapolamos estas características a la educación, y podemos ofrecer al alumno no solo una formación más cómoda, sino también más rica y atractiva, probablemente estemos facilitando que se adquieran conocimientos.

Otro de los grandes restos de la enseñanza virtual radica en la necesidad de que los docentes adquieran ciertas competencias digitales que les permiten, precisamente, poner en práctica una educación online óptima. De poco vale crear recursos atractivos si el docente no sabe cómo utilizarlos.

Los contenidos curriculares deben estar adaptados al entorno digital, y no deben ser, por ejemplo, meros documentos digitales que, en lugar de fotocopiarlos y entregarlos físicamente al alumno, se suben a una plataforma para que se descarguen y se impriman. Los entornos digitales ofrecen un sinfín de aplicaciones que permiten crear un contenido mucho más rico, visual e interactivo, pero para ello tiene que haber un trabajo docente previo, que implica el aprendizaje del uso de estos recursos.

En una línea muy similar, el docente también debe capacitarse para el uso de clases virtuales. No es lo mismo dar una clase magistral presencial, con los recursos a los que estamos acostumbrados, que hacerlo a través de una cámara web. El profesor tiene que usar las herramientas que tiene a su disposición para captar la atención del alumno, dinamizar la clase y ofrecer contenido adaptado.

Según diferentes profesionales, lo ideal es que el profesor asista como alumno a un curso en modalidad virtual, impartido por un docente avezado en el mundo digital. Esto le ayudará a adquirir competencias que, curiosamente, para el estudiante ya forman parte de su día a día, pero quizás para el docente no. Entre ellas destacan la gestión de tecnologías, la pedagogía digital, la destreza a la hora de manejar grupos a través de un entorno digital y la capacidad de comunicación.

En definitiva, la importancia de la enseñanza virtual es capital en los tiempos que corren, pero resulta de igual importancia crear entornos atractivos y adaptados a los tiempos que corren, para que el alumno tenga más facilidad a la hora de adquirir conocimiento, y, sobre todo, que los docentes se formen y sepan aprovechar las oportunidades que ofrecen los entornos educativos digitales.