Quinta ola del Covid-19 arrasa Atención Primaria

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MADRID. La pandemia no afectó a todos los sectores por igual. Mientras que las plataformas de e-learning crecieron un 30 % durante la crisis sanitaria, otras industrias como el turismo y el ocio sufrieron pérdidas de hasta 3.500 millones de euros. En la medicina también hay dos caras de la moneda, pues fue un contexto de oportunidad para la telemedicina, un servicio que creció hasta 152 % en España, sin embargo, la atención primaria se vio afectada y con la llegada de la quinta ola se encuentra en un escenario de incertidumbre.

La atención primaria ha sido otro de los sectores afectados por la quinta ola. En las últimas semanas, los médicos de Atención Primaria de Madrid denunciaron la saturación en los centros de salud, con la mitad de su personal de vacaciones y 1.500 plazas sin cubrir.

Tal y como aseguraron los miembros del sindicato de médicos Amyts, luego de una reunión con la Consejería de Sanidad, al día de hoy existen centros funcionando con un 30 % del personal médico. Asimismo, admiten que no llegará ninguna mejora a los centros y que es necesario cualquier negociación en el mes de septiembre.

Aunque el gobierno ha establecido medidas para potenciar la Atención Primaria, la realidad demuestra que esta sigue sin reforzarse adecuadamente.

En ese sentido, el Ejecutivo se comprometió a cumplir con el Marco Estratégico de Atención Primaria, que establece un máximo de 1.500 pacientes por profesional sanitario, o que las urgencias se atienden en menos de 48 horas. No obstante, 17 meses después se desconoce que se hayan puesto en práctica las medidas para solucionar esta problemática.

Reforzar la atención primaria

La pandemia de la COVID-19 ha significado el abandono de la Atención Primaria, lo que está teniendo graves consecuencias en el acceso al derecho a la salud, especialmente en los ciudadanos que requieren de una mayor dependencia del sistema sanitario: ancianos, inmigrantes y personas que padecen de enfermedades de salud mental, crónicas y raras.

Estas últimas constituyen un verdadero problema de salud pública en la atención primaria y hospitalaria. Son más de 3 millones de personas en España quienes padecen una enfermedad rara y, tras ellas, más de 7.000 enfermedades que afectan al 7 % de la población mundial.

En este contexto de especial desatención, Amnistía Internacional recomendó realizar una evaluación exhaustiva, efectiva y transparente sobre la preparación de las autoridades sanitarias centrales y autónomas respecto a la pandemia de la COVID-19.

Así pues, las autoridades debían analizar el impacto de la gestión sanitaria, teniendo como foco de atención la Atención Primaria, y cómo ha afectado al derecho a la salud de las personas.

Por su parte, la OMS recomienda destinar el 25 % del total del gasto sanitario a este nivel de asistencia.

Sin embargo, en el territorio español, la inversión en atención primaria se redujo en un 13 % entre los años 2009 y 2018, y representaban tan sólo el 13.9 % del gasto sanitario total en 2018.