El 62% recorta gastos para poder irse de vacaciones

MADRID. Con el curso escolar a punto de tocar a su fin, la subida de precios vuelve a marcar la planificación de las vacaciones de verano de los consumidores españoles. Según el último estudio sobre hábitos de consumo elaborado por la app financiera Plazo, el 62% está recortando gastos para poder irse de vacaciones, un 18% viajará menos días y un 15% asegura que este año no puede permitirse salir. Solo un 5% afirma no verse afectado por el encarecimiento.
Los datos muestran un escenario en el que las vacaciones se mantienen como una prioridad para buena parte de los consumidores, aunque cada vez más condicionada por el presupuesto disponible. El encarecimiento del alojamiento, el transporte y la restauración obliga a realizar ajustes relativos a destinos, duración y fórmulas de pago, sin que ello implique necesariamente renunciar al descanso estival. En este contexto, la previsión de gasto medio se sitúa en torno a los 657 euros por persona, incluyendo desplazamiento, alojamiento y gastos en destino.
El alojamiento, la partida que más pesa en el presupuesto
El Índice de Precios Hoteleros (IPH), que elabora mensualmente el Instituto Nacional de Estadística (INE), evidencia un incremento acumulado de los precios hoteleros en España del 57% desde abril de 2021 (primer año de normalidad post-pandemia). En esta línea, el estudio de Plazo refleja este repunte acusado e identifica el gasto en alojamiento como el principal factor de presión sobre el gasto vacacional. El 45% de los consumidores señala esta partida como la más cara de su viaje, por delante del transporte (24%), la comida y restauración en destino (20%) y las actividades turísticas (11%).
El elevado coste del alojamiento también parece condicionar las preferencias de reserva (esta pregunta de la encuesta de Plazo admitía varias respuestas). En este sentido, la mayoría de los consultados por Plazo para este estudio (22%) se decanta por el alquiler vacacional, ya sea apartamento o casa, le siguen los hoteles de 2 o 3 estrellas (21%), los de 4 o 5 estrellas (15%) y el alojamiento en casa de amigos o familiares (14%), una fórmula que también permite contener el gasto.
Estancias más cortas
Se imponen las estancias más cortas, lo que permite a los consumidores mantener el viaje, y reducir, al mismo tiempo, el gasto total. En esta línea, el 31% de los consumidores asegura que viajará una semana y el 28% tan sólo unos días, es decir, menos de una semana. Otro 25% disfrutará de dos semanas, frente a un 8% que se irá un mes, un 6% tres semanas y un 2% más de un mes. La duración se convierte, por tanto, en una de las principales palancas de ajuste para quienes no quieren renunciar a las vacaciones.
Agosto concentra la mayor parte de las vacaciones
Agosto continúa siendo el mes preferido para las vacaciones de verano. El 36% de los consumidores tiene previsto viajar en estas fechas, frente al 28% que lo hará en julio y el 16% que opta por junio. Otro 13% disfrutará de sus vacaciones en un mes diferente y un 7% esperará a septiembre.
La concentración de las vacaciones en los meses centrales del verano tradicionalmente presiona los precios al alza, especialmente el alojamiento y el transporte. Aun así, la creciente elección de junio y septiembre para las vacaciones apunta a una búsqueda de alternativas menos saturadas y más ajustadas en precio.
Predominan los viajes nacionales y los planes de playa
El destino nacional se mantiene como favorito. El 52% de los consumidores hará un viaje sin salir del país, mientras que el 33% se quedará en su ciudad y hará planes de ocio urbano y el 16% viajará al extranjero. La playa vuelve a ser el plan estrella (48%), situándose este año las Islas Canarias como destino más popular, seguido de la Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña.
En cambio, entre quienes viajan al extranjero, Europa concentra el 52% de los planes de viaje, frente al 48% que se desplazará a otro continente. Dentro de Europa, el turismo urbano es la opción más extendida (44%), por delante de la playa (22%) y las rutas culturales o gastronómicas (17%).
La financiación gana peso en el pago de las vacaciones
La forma de pagar las vacaciones también supone un indicativo de la creciente presión del gasto sobre los hogares. El 28% de los consumidores pagará sus vacaciones a plazos, el 23% abonará una parte por adelantado y el resto al llegar al destino, y el 22% recurrirá a la tarjeta de crédito. Solo el 15% paga todo por adelantado y un 12% solicitará un préstamo. Estos datos apuntan a una mayor necesidad de repartir el desembolso asociado a las vacaciones. En un contexto de precios elevados, la planificación financiera se ha convertido en un elemento clave para asumir el gasto del verano sin comprometer el presupuesto mensual.