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Negro y santo deseo
Nacho Díaz. Cuando por casualidad me enteré que el pintor sevillano, afincado en Londres, José Gómez había vendido su Purple ... -
Y no pasaron
Y no solamente no pasaron sino que, además, los camisas negras de la Unión Británica de Fascistas de Sir Oswald ... -
El nuevo márketing jurídico
En un mercado tan competitivo como el actual, el abogado necesita cada vez más conocer herramientas de gestión empresarial y ... -
Los asesores huelen sangre en Ferraz
Existe la creencia o mito de que algunas especies de tiburón llegan a detectar una minúscula gota de sangre disuelta ... -
Una flor del Líbano
Nacho Díaz. Con la misma fuerza y energía con la que escuché a Rayana saludar a todas a sus hermanas ... -
El imperio contraataca
Nacho Díaz. Los muchos comentarios desfavorables que he escuchado sobre la última gran idea de Theresa May para solventar la ... -
Un lugar de rabia
Nacho Díaz. Por enésima vez, en lo que se está convirtiendo ya en una sana costumbre a lo largo de ... -
Las delicias improvisadas
NACHO DÍAZ. A lo mejor porque el surrealista sueco y diseñador de instrumentos musicales experimentales Johannes Bergmak me dijo mientras ... -
Una buena razón para morir a gusto
NACHO DÍAZ. Elegir una soleada mañana de un cálido mes de julio bajo la estatua de Eros, en Picadilly, para ... -
Los dioses y los monstruos de Pegasus
NACHO DÍAZ. La semana pasada durante la inauguración de la provocadora, sugerente, a veces irreverente, pero siempre estimulante Gods and ...

